PSA Peugeot Citroën ha sopesado el ajuste hasta el final para evitar la convulsión socioeconómica que va a generar esta decisión en Vigo y en su cinturón industrial
14 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Un logro colectivo reciente: el vehículo 9 millones , alcanzado el pasado 11 de septiembre en la factoría viguesa. Se trataba de un C4 Picasso de 5 plazas, con caja de cambios pilotada y motor HDi de 138 caballos. Y ahora es, o será, un fracaso de todos, cuando la economía se viene abajo, porque afectará a todos en mayor o menor medida: no alcanzar el 10 millones cuando más o menos estaba previsto, es decir, en el año 2010. Las opciones abiertas por la crisis y su traducción en Citroën, son pocas, pero habrá que encaminarse a la más optimista: la crisis hará que el sector salga reforzado, con estructuras más sensibles y adecuadas a las crisis; quizá quiere decir, no obstante, un mayor nivel de eventualidad laboral que el actual, para, precisamente, no depender de los empleos indefinidos y contestar así casi de un mes para otro a la demanda o la falta de esta.
Lo cierto es que Citroën podría producir este año al nivel más bajo de toda la década, que fue en el año 2005, con algo más de 423.000 unidades. Es, sin duda, un cambio de ciclo industrial. Pero lo que ha hecho Citroën hasta la fecha es sorprendente: ha pasado de los 104.000 vehículos en 1981 a los 547.000 del pasado año 2007. Por eso también ahora parece que la cifra de descenso es comparativamente mayor; pero es que se parte desde un récord absoluto no solo en Galicia, sino en toda España.
La visión pesimista se centra en los 800 empleos que se perderán en Vigo y su comarca a partir del 1 de enero de 2009. Serán 800 familias solo de Citroën. ¿Y del resto de empresas auxiliares? Por lógica industrial, al menos Faurecia Asientos y Faurencia Escapes, además de Antolín, están abocados, por su monoculitvo con el gigante francés de la Zona Franca, a parar de forma simultánea y hasta nueva orden el turno de noche. Serán una Navidades tristes para muchos. Sin duda. Los eventuales serán los más castigados; principalmente jóvenes que enganchaban su primer empleo, y situados vertiginosamente, quizá, en el barco de la hipoteca, de los gastos lógicos de una vida discreta, empero, ganada a pulso y con gran esfuerzo en muchos casos.
La tercera vía, que es la realista, tiene escasa cabida, pero es, a largo plazo, la más flexible. Para salir de las crisis, no queda más remedio que esperar a que el temporal amaine lo suficiente, y reajustar las velas para recuperar la velocidad y el rumbo. El anterior director general de Citroën Vigo, Javier Riera, dijo en su momento que ya había pasado una gran crisis de consumo en los años 80, y que fue la furgoneta C15 la que mantuvo la fábrica abierta.