Marta Ortega: «No creo que Inditex fuera lo que es si nos hubiésemos marchado de A Coruña»

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Marta Ortega con total look de Zara en los jardines de su casa en A Coruña para Vogue
Marta Ortega con total look de Zara en los jardines de su casa en A Coruña para Vogue Annie Leibovitz / Vogue

La presidenta no ejecutiva del gigante textil gallego ha concedido una extensa entrevista a la revista Vogue que incluyó una visita a la sede central de Arteixo. Ha dejado claro que Zara no es una marca de lujo y que no pretende ser como su padre, porque «nadie lo será jamás»

17 ago 2026 . Actualizado a las 22:08 h.

El polígono industrial de Arteixo, en el rincón más noroccidental de España, alberga una gran ciudad de cristal con varios edificios que componen el imperio Inditex, fundado por Amancio Ortega hace medio siglo. En estas instalaciones trabajan a diario centenares de personas que forman parte de una plantilla mundial de unos 163.000 empleados y 1.495 tiendas. De hecho, las ventas en tiempo real en cada una de ellas se pueden seguir con detalle desde una gran pantalla en Galicia, donde recientemente se inauguró un espacio exclusivo de la empresa para operaciones comerciales. Un recorrido por el recinto de una de las marcas textiles más populares es el que ha ofrecido la presidenta no ejecutiva del consejo de administración de Inditex e hija del fundador, Marta Ortega, al equipo de Vogue. Unas horas en las que la mujer que a sus 42 años lleva casi 20 en la empresa y cuatro al frente del consejo dio detalles sobre sus rutinas diarias personales y laborales y una ocasión especial en la que también abrió las puertas de su casa para unas imponentes fotografías en el jardín de su casa, el Pazo de Aián, del siglo XVIII y ubicado en la parroquia coruñesa de Sigrás.

Lo que más llama la atención de esta residencia es el extenso jardín diseñado por el paisajista británico Tom Stuart-Smith y precisamente en su hogar es donde Marta Ortega inicia su rutina de lunes a viernes. Ha contado a la revista que se levanta a las 6:45 horas, entrena en el gimnasio «una tabla normal y algo de pilates, nada del otro mundo», desayuna con los niños, los lleva al colegio y conduce hasta la oficina. Por las noches prefiere leer antes que ver la televisión. Entre sus autoras de cabecera figuran Ottessa Moshfegh o la escritora moldavo-rumana Tatiana Tîbuleac.

«No creo que la empresa fuera lo que es si nos hubiésemos marchado de A Coruña», ha dejado claro sobre la que ya es considerada como «la empresa familiar más grande del mundo». Algo que se cumple literalmente ya que, como ella misma reconoce, parte de la plantilla son familiares suyos, unido a que su marido tras una boda en el 2018, Carlos Torretta, es director de comunicación de Zara.

Marta y Carlos Torretta se conocieron en el 2016 gracias a un amigo común y en aquella época él trabajaba en Nueva York en una delegación de la agencia de modelos Elite de esta gran ciudad, donde llevaba casi una década. A finales de ese año él regresó a España. Marta, según detalló en la entrevista, considera a su marido «una enciclopedia con patas» y él presenta su matrimonio con Marta como «el yin y el yang». «Yo hablo muchísimo, ella habla menos. Ella es hiperorganizada y yo soy más caótico. Sé que la debo sacar de quicio un millón de veces al día, pero al final creo que hacemos muy buen equipo. A mí me viene francamente bien tener a alguien como ella a mi lado que me guíe por el buen camino», enumeró Torretta sobre su relación, en la que reconoce que siguen sin ponerse de acuerdo en los gustos sobre el clima. Marta es apasionada del tiempo nublado gallego y Carlos es de espíritu más mediterráneo.

Prácticamente todo lo que confecciona Zara pasa por sus centros de distribución en la ciudad herculina y nada sería posible en esta historia si Amancio Ortega y su primera mujer, Rosalía Mera, no hubiesen decidido confeccionar batas y lencería en el salón de su casa bajo la ya icónica marca GOA. En 1989 Zara desembarcó en Nueva York, un hito que daría pie al término fast fashion.

Ha reconocido que la sombra de Amancio Ortega, que dejó la escuela a los 13 años para trabajar como repartidor en una camisería antes de abrir la primera tienda de Zara en 1975 (en la calle Juan Flórez de A Coruña), es muy alargada y más cuando fue el artífice de un negocio textil de alcance mundial, pero Ortega confiesa no sentirse presionada: «Para mí es un motivo de orgullo. No pretendo ser como mi padre, porque nadie lo será jamás», aseguró. Sobre su labor en Inditex, valora que poder dedicarme a esto en una ciudad que le permite estar cerca de los suyos «es un privilegio enorme». 

Ella ha dado aires nuevos en los últimos años a la empresa, sellando alianzas con figuras de la talla de Steven Meisel, Vincent Van Duysen, Marisa Berenson, Luca Guadagnino o John Galliano y llevando la marca Zara a escenarios planetarios impensables como recientemente al del medio tiempo de la Super Bowl con la estrella puertorriqueña Bad Bunny, con quien también la empresa lanzó una esperada colaboración que agotó existencias en casi todas sus prendas y complementos y en mitad de la gira mundial del artista. De hecho, según aclaró Marta Ortega a Vogue, fue su marido quien mantuvo reuniones para gestionar todo lo relacionado con esta ambiciosa alianza y sacando pecho de que Zara y muy pocos podrían confeccionar el vestuario para 700 bailarines en solo dos semanas.

Marta Ortega en la sede central de Inditex para Vogue
Marta Ortega en la sede central de Inditex para Vogue Annie Leibovitz / Vogue

Inditex es el mayor grupo de retail del mundo y posee marcas como Massimo Dutti o Bershka, pero las distintas facetas de Zara y Zara Home representan casi tres cuartas partes de sus ingresos. Los datos hablan por sí mismos y el año pasado, el beneficio neto de Inditex alcanzó los 6.200 millones de euros, pero la presidenta no ejecutiva especifica que están lejos de «querer ser una marca de lujo» ya que optan por «ofrecer un producto bien hecho que llegue al mayor número de personas posible». En esta línea, la mejora de las condiciones sociales de sus trabajadores y las medioambientales están a la orden del día y Ortega está enfocando el barco a una transición notable para alcanzar las cero emisiones para 2040. Su modelo está enfocado a la demanda, según comentó a la revista, manteniendo un nivel de stock ajustadísimo y reducir los excedentes al mínimo, de modo que menos del 1 % del producto se queda sin vender. Adicionalmente, en el 2022, la compañía lanzó Zara Pre-owned, una plataforma para la reparación, reventa o donación de prendas usadas de la propia marca.

Antes de llegar a lo más alto, Marta Ortega tuvo una infancia muy ligada a la equitación y a los 10 años ya era una amazona experimentada, sin llegar nunca a un nivel profesional, pero siendo una máxima vital que nunca ha abandonado. De hecho, en Larín (Arteixo) se ubica el Centro Hípico Casas Novas, un importante complejo ecuestre privado vinculado a la familia Ortega que alberga competiciones internacionales de salto de obstáculos. Estudió Empresariales en Londres y en la ciudad inglesa empezó a trabajar como vendedora en la tienda de Zara en King's Road. «La moda es un lenguaje compartido. La forma en que lo hablas es lo que marca la diferencia entre unas personas y otras. Siento un respeto absoluto por el trabajo de los diseñadores: soy clienta y admiradora de muchos de ellos», explicó a Vogue.

Asimismo, Marta Ortega ha contribuido a poner a A Coruña en el mapa internacional de la moda y el cultural con su Fundación Marta Ortega Pérez (MOP) que encontró en las instalaciones del Puerto de A Coruña el lugar idóneo para desarrollar grandes exposiciones inspiradas por icónicos fotógrafos, desde la actual estival dedicada a Paolo Roversi hasta la inaugural sobre Steven Meisel. Todas acompañadas de una gran fiesta previa y privada con celebridades del sector y amigos personales de la presidenta no ejecutiva de Inditex como Naomi Campbell, Linda Evangelista, Jon Kortajarena, Eugenia Silva o Irina Shayk entre muchos otros nombres.

«La moda está presente en la vida de millones de personas cada día. Es nuestra carta de presentación ante el mundo y contiene una creatividad inmensa y exige una enorme sensibilidad, puede ser maravillosa si la hacemos bien», concluyó con la mirada puesta en la consecución de objetivos empresariales como el inminente lanzamiento de una colección con el diseñador John Galliano, con quien Zara firmó este año un acuerdo creativo de dos años y al que Marta admira profundamente o la inauguración este lunes de La Esquina, un nuevo espacio que servirá como punto de encuentro para presentar las últimas propuestas de Pull&Bear, recuperando así el número 1 de la calle Rosalía de Castro de A Coruña, donde la tienda estuvo años ubicada desde 1991.