Lugo | Si el sistema de arranque del Xsara Picasso de Citroën falla, hay pocas posibilidades de que sea por culpa de los internos de la penitenciaría de Monterroso que se encargan de preparar todo el cableado de este vehículo. El objetivo en el taller es ser perfectos. No tener fallos.
Erol es un joven turco que lleva 18 años en España y varios en la prisión monterrosina. Desde hace dos es el encargado del taller. Está orgulloso, junto con los funcionarios que tienen que ver con la sección, de que Valeo, la empresa para la que trabajan apenas les detecte meteduras de pata en los montajes.
El encargado mostró orgulloso los últimos resultados que les certificaron por escrito: cero fallos. En otro taller, en este caso en Viana do Castelo al que la empresa también encargó el mismo trabajo, tuvieron en el mismo plazo 15 fallos. «Durante dos meses tuvimos parada la producción porque la llevaron a Portugal, pero allí no fueron capaces de hacerlo mejor», dicen. El control es máximo. Cada uno de los cableados tiene asignada una referencia que indica que operario hizo la manipulación, la hora el día, el carrusel por el que pasó y hasta quién se encargó de la revisión final. Todo controlado. «Intentamos dar una buena calidad, no sólo para nuestra satisfacción sino para la empresa que nos compra el producto», comentó Erol.
El proceso comienza en el almacén. Cada grupo tiene asignado su número de hilos y éstos se agrupan por colores. Se realiza en un gran carrusel con guía eléctrica en el que hay seis tableros en los que están dos personas. Luego llega el puesto de montaje, con otros dos internos. El siguiente paso es el encintado. En este caso el trabajador tiene que guiarse por el camino que ya marca el tablero. «No es cuestión de poner la cinta por donde más le guste a cada uno, sino por donde ya está marcado», indicó el encargado. El quinto paso es el entubado y el grapado y, finalmente el de control eléctrico.
Cuando el carrusel se pone en marcha tarda siete minutos en completar el ciclo. «En ese tiempo tiene que salir un cableado completo. Incluso hay veces que se supera dicha marca. No hay que olvidar que se cobra en función de los cables que se saquen adelante», explicó el encargado.
El montaje, explicaron algunos de los internos, se realiza mucho más rápido que en la propia fábrica. La empresa Valeo es la que periódicamente les va marcando los objetivos y, por ahora, fueron cumpliendo.
Puestos de trabajo
En el taller trabajan actualmente más de 50 personas, aunque han llegado a hacerlo más de cien. Todo depende de la demanda. Dar ocupación al personal interno es uno de los objetivos en materia de formación y trabajo. Entre las activiades laborales de los talleres penitenciarios de metálica, cableado y ferralla se supera la cifra del 30% de ocupación laboral.
Desde la dirección recuerdan que los talleres son de vital importancia dentro del funcionamiento de la penitenciaría, especialmente para la integración social y la formación de los internos.