Jóvenes a la búsqueda de su primer empleo

Monica Torres
Mónica Torres TOMIÑO

VIGO

M. TORRES

En directo | La formación de los nuevos profesionales El Obradoiro de Tomiño ha posibilitado la formación de cincuenta nuevos profesionales, la mitad mujeres, que ya forman parte del mercado laboral

29 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Medio centenar de jóvenes concluyeron ayer su formación en el Obradoiro de Tomiño y ya está preparado para acceder al mundo laboral. Su capacitación está avalada por dos años de trabajo teórico y práctico y su inserción al mundo laboral se ha iniciado antes incluso de concluir su formación. Las previsiones de la Consellería de Traballo apuntan a que el setenta por ciento consiga un empleo en los próximos seis meses, según avanzó el delegado provincial, Pedro Borrajo, que clausuró el obradoiro acompañado de la regidora y la directora provincial del Inem. La principal clave de esta elevada inserción es el estudio previo que define las especialidades del ciclo formativo, en función de la demanda real que presenten las empresas de la zona. Por ello, en O Baixo Miño, se ha centrado en ampliar la cartera de carpinteros, canteros, albañiles y jardineros, cuatro de los principales pilares básicos del desarrollo económico comarcal. El papel de las mujeres Cinco de ellos firmaban ya su primer contrato estos días, a la vez que recibían sus títulos. El 18% obtuvo además el certificado de la ESO. La mitad de los nuevos trabajadores son mujeres. Una singularidad que evidencia que los estereotipos sociales sobre determinadas profesiones no tienen consistencia y que promueve la equiparación ya que, según recordó Borrajo, la tasa de desempleo de las mujeres duplica la de los hombres. Rosa María, de Goián, Nuria, de A Guarda y María Teresa Álvarez son tres de las nuevas carpinteras de la comarca. «Es una profesión que nos encanta, además las mujeres son más detallistas en los trabajos delicados, aunque los hombres son muy buenos compañeros», manifestaban ayer. La guardesa Beatriz García, descubrió su vocación en estos años, «aquí me di cuenta de que me encanta la albañilería y quiero dedicarme profesionalmente a ello». Sara Vicente, de O Rosal, destacó la calidad y el carácter práctico de la formación que le ha permitido «llegar y besar el Santo porque ahora empiezo a trabajar en la Cooperativa El Pilar como jardinera». La labor de estos jóvenes, además de promover su cualificación para el empleo, queda acreditada en las obras de interés social realizadas al amparo de este proyecto, presupuestado en cerca de 1,2 millones de euros. Ellos han sido los artífices del acondicionamiento del Camino de Santiago a su paso por el municipio tomiñés, han transformado el «Campo da Feira» en el «Parque Público do Peregrino», prepararon la sala de exposiciones y crearon el área de información de la fortaleza de San Lourenzo.