Figueroa advierte a José Blanco que «el PP asumió como propio un PGOM que ya estaba hecho»

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17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El concejal de Urbanismo de Vigo, el popular José Manuel Figueroa, eligió ayer la vía de evitar polemizar públicamente con el número dos de Zapatero. José Blanco se desplazó el viernes a Vigo para participar en un mitin con el candidato a la alcaldía, Abel Caballero. En este acto, celebrado en el pabellón de Lavadores, aludió directamente a Figueora asegurando que «por sus intereses se niega a modificar el Plan General, tal y como le ha pedido reiteradamente la Xunta». De manera beligerante, Blanco apostilló que «no sabemos por qué, pero algún día lo sabremos, como lo estamos sabiendo en Gondomar y en Nigrán». Consultado al respecto por La Voz, el número dos del gobierno de Corina Porro eludió una respuestas directa. Figueroa se limitó a afirmar que «cuando el PP llegó al gobierno en diciembre de 2003 se limitó a asumir como propio, por el bien de la ciudad, un Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) que ya estaba redactado». El concejal vigués evitó engordar la polémica con el PSOE afirmando que «a palabras necias, oídos sordos». Mensaje en clave No obstante, aprovechó también la ocasión para enviar un recado al dirigente socialista. En tono críptico le advirtió que «algún día algún concejal de Vigo hablará sobre el paso de José Blanco por el Consello da Xuventude de Galicia hace algunos años». Pese a las peticiones de que aclarara el alcance sus palabras Figueroa no añadió nada más. En cualquier caso, las críticas a la política urbanística popular se han convertido en el principal tema de confrotación entre PP y PSOE en vísperas de las elecciones municipales. La irrupción de Blanco respalda la línea iniciada hace tiempo por el portavoz socialista de urbanismo, Mauricio Ruiz, que se ha incrementado desde que se conoció la sentencia del Tribunal Supremo ilegalizando el proyecto Finca do Conde. Lo curioso de este enfrentamiento es que los nacionalistas, como ocurre con el Plan General, respaldaron en general la política urbanística del PP pero siempre quedan al margen de la disputa. El PSOE dirige sus dardos contra el PP y los populares le responden también de forma individual.