Racismo

SIMÓN PACHECO *

VIGO

| PUNTOS SUSPENSIVOS |

23 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

LA mixofobia y la mixofilia coexisten en todas las ciudades pero también coexisten en el interior de cada uno de sus residentes... los sentimientos mixofóbicos son provocados y alimentados por la sobrecogedora sensación de inseguridad... Como expresa Nan Elin: «el factor del miedo (en la construcción y reconstrucción de las ciudades) ha aumentado. Tal y como lo indica el incremento de cerrojos en las puertas de los coches y las casas y de sistemas de seguridad, la popularidad de las comunidades «seguras» y «valladas» para grupos de todas las edades y franjas de ingresos, por no mencionar los interminables informes sobre inseguridad difundidos por los medios masivos de comunicación...» ...El miedo a lo desconocido -subliminal pero que flota en el ambiente- busca desesperadamente salidas viables. Las ansiedades acumuladas tienden a descargarse sobre una categoría selecta de «extraños» elegida para encarnar la «extrañeza», la falta de familiaridad, la impenetrabilidad del entorno de vida, la vaguedad del riesgo y la amenaza... ...Como lo señala Heather Grabbe, directora de investigaciones del Centro para la Reforma Europea, «los alemanes le echan la culpa a los polacos, los polacos culpan a los ucranianos, los ucranianos culpan a los kirguices y a los uzbekos», mientras que los países demasiado pobres para atraer a vecinos desesperados en busca de mejores condiciones de vida, como Rumania, Bulgaria, Hungría y Eslovaquia, dirigen su cólera contra los sospechosos de siempre y los culpables de emergencia: los gitanos, que son nativos pero errantes, que se rehúsan a tener un domicilio fijo y, por lo tanto, son siempre y en todas partes «recién llegados» y extranjeros ...La paranoia «mixofóbica» se autoalimenta y funciona como profecía autocumplida. Si se adopta la segregación como cura radical del peligro que representan los extraños, la cohabitación con extraños se vuelve cada día más difícil... ... Una reforma de las ciudades debe estar precedida por una reforma existencial que haga posible su éxito. Sin esa reforma, todos los esfuerzos que se hagan para liberar o desintoxicar a las ciudades de la presión mixofóbica están condenados a ser meros paliativos o, en la mayoría de los casos, directamente placebos»... (*) Simón Pachecho es artista visual.