Clase de aymara en Sobrada

Monica Torres
M. Torres TOMIÑO

VIGO

Reportaje | Una ventana a la diversidad Un centenar de escolares participaron ayer en la campaña de Soliedaridade Internacional para promover la educación intercultural a través de actividades lúdicas sobre Bolivia

01 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?os escolares de Sobrada disfrutaron ayer de una jornada escolar muy especial. Una clase, en la que, de forma lúdica y participativa descubrieron hábitos y costumbres de una cultura bien distinta a la suya. María Caride, miembro de Soliedaridade Internacional fue la encargada de acompañar a los más de cien alumnos que participaron en esta iniciativa en su viaje hasta Perú y Bolivia. El programa de actividades comenzó con una sesión de cuentacuentos para los más pequeños. Historias y leyendas indígenas para ayudarles a conocer mejor la diversidad del mundo y fomentar en ellos una educación intercultural. Pero también hubo tiempo para el baile y para las canciones de trabajo autóctonas, como la recogida de cacao. Unas pinceladas también de los idiomas autóctonos de Bolivia, el quechua y el amymara, que los niños fueron coreando en cada canción. Los mayores participaron además en un obradoiro de música y en distintos juegos de socialización e interrelación. Esta actividad, que, a partir de hoy, se llevará a cabo en otros centros educativos de Galicia, se enmarca en la campaña «Indíxenas nos andes» promovida por Soliedaridade Internacional, con el patrocinio de la Xunta para dar a conocer y denunciar la situación que miles de indígenas viven en Sudamérica. El principal objetivo es sensibilizar a la sociedad sobre la realidad de miles de indígenas aymaras y quechuas que viven en situación de extrema pobreza en el área andina, en países como Peru o Bolivia, donde representan el 80 por ciento de la población. La campaña comprende un ciclo de charlas coloquio y una exposición itinerante de fotografías realizadas por Ramón Capotillo. Pero, los más pequeños, tienen un apartado especial, para despertar en ellos la educación intercultural, acercándoles la vida de personas de otros continentes, sus valores y su cultura. El vehículo conductor es un cuento ilustrado que contiene leyendas indígenas de cada país, adaptadas al público infantil. Una publicación que completa la serie «Irene en Centroamérica» en el Sáhara, y, ahora, en Los Andes.