Ejercicio de memoria

La Voz

VIGO

No es mala cosa recuperar la memoria histórica. En el que podríamos llamar apartado sentimental porque es una manera de mantener vivo el recuerdo, y en la otra, la que podríamos llamar de los Supertacañones, para evitar que se repita lo que sabemos por experiencia ajena que mejor no reeditar. En el Colegio de Enfermería se han propuesto ejercitar la memoria buena. Quieren recordar cómo era el trabajo de los profesionales en los años 50 y 60. Casi puedo anticipar que duro. Como la mayoría. Pero, sobre todo, con medios técnicos que hoy nos parecen auténticas antiguallas. Nada diferente a cualquier sector. Ya lo decía aquel protagonista de zarzuela: «las ciencias avanzan que es una barbaridad». El caso es que acaban de abrir (el Colegio de Enfermería, digo) una exposición que, bajo el título de Memoria sanitaria en imágenes , ofrece una visión de cómo se trabajaba antaño. Parece que fueron Carlos Fernández y Amalia Núñez, presidente y secretaria, respectivamente, los que decidieron un día incluir en el boletín interno una petición a los asociados para que cediesen instantáneas antiguas. El objetivo era crear un archivo. Y en eso están. Pero las que han recibido hasta ahora les han parecido tan ilustrativas, que decidieron colgarlas. Entre otras, la de los primeros trillizos nacidos en el Xeral (entonces Residencia Almirante Vierna) en septiembre de 1966. Aparecen en brazos de Carmen Horjales, la matrona, hoy jubilada, que atendió el parto. O el primer centro de salud que abrió en la zona, en Chapela para más señas, y que los que peinen canas recordarán como La casita de la pradera . En definitiva, retazos de historia bien cercana y, al tiempo, tan olvidada. Que ya se sabe de antemano que, por más que corra, va a acabar en la cazuela. Es lo que tiene la Navidad. Menos mal que este pavo que hoy traigo a colación es pura metáfora. Y de carrera. La que concita cada año (y van 44) a cientos de atletas en pleno cogollo de la ciudad. Eleuterio García, presidente de la Federación de Atletismo explicó ayer, a propósito de la presentación de la prueba, que las obras de Marqués de Valladares les han obligado a cambiar el recorrido, pero éste seguirá discurriendo por las calles aledañas. Anticipó también que entre los inscritos figura Carlos Adán. Por cierto un asiduo del podio. Si acaso repitiera o repitiese ya sabe que, además trofeo y pasta gansa, se llevará a casa un pavo. Lo dicho, en estas fechas le espera al animal el mismo destino que a los condenados a muerte en el feudo de Schwarzenegger.