La Mirilla Más de 30 culturas se citan en las calles de Vigo para celebrar el cambio de año
10 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La acrisolada sociedad viguesa, compuesta por una variada gama de civilizaciones al más puro estilo del predicamento internacional del presidente Zapatero (esa gran alianza de civilizaciones), se resume en una discreto paseo por la calle del Príncipe. De Rusia hasta Africa pasando por Colombia y Perú Artistas moldavos y rusos se arremolinan en los cruces más emblemáticos de la calle comercial por excelencia para canturrear villancicos soviéticos. Sólo unos metros más adelante, una familia peruana vende los más diversos objetos extendidos en la manta que todo lo guarda. De corta estatura, estos verdaderos artesanos textiles viven de sus manos. Algunos han recorrido media Europa consumiendo una vida nómada que nunca cesa. Lo mismo que los también latinoamericanos llegados de Colombia y entregados a la venta ambulante como mecanismo para vivir y buscar una asentamiento digno en España. También ellos pululan por Príncipe a la caza de unos euros extras por Navidad. Del norte de África llega el bazar Los ambulantes africanos, profesionales ya de Samil, Bouzas o Sabarís, los mercadillos más tradicionales de la ciudad, buscan su agosto con la llegada del frío y el cambio de año. Sus bazares ambulantes están repletos de arte tribal, tecnología media, gafas y marroquinería variada. Y desde China, y Corea, Japón, India o Irán llegaron cocineros repartidos ya por decenas de restaurantes que le aportan variedad a Vigo. Claro que los chinos apuestan más por el comercio total , con 276 establecimientos abiertos sólo en la provincia de Pontevedra a lo largo de los últimos tres años. Cifras de récord En total, el Gobierno confirma hasta 30 nacionalidades distintas que vivirán en Vigo la Navidad y el cambio de año. Muchos deseando regresar a sus países de procedencia, pero todos aprovechando al máximo las fechas de mayor consumo del año.