Fomento duda sobre cómo abrir el cinturón proyectado hace 13 años

VIGO

REPORTAJE FOTOGRÁFICO: GUSTAVO RIVAS

Magdalena Álvarez no ha decidido si lo inaugurará o si se estrenará sin ningún acto oficial El Ministerio prevé que entre en funcionamiento antes del martes 29

20 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El segundo cinturón de Vigo, la primera circunvalación efectiva de la ciudad, está a punto de entrar en funcionamiento. El Ministerio de Fomento, responsable del proyecto, prevé que la infraestructura viaria más esperada de la historia reciente de Vigo pueda ser utilizada antes del martes 29 de noviembre, pero la indecisión sobre cómo abrir el nuevo vial condiciona su estreno. Fuentes gubernamentales reconocían en las últimas horas que la intención prioritaria es la de abrirlo cuanto antes y casi seguro que sin ningún tipo de acto oficial. «La contestación que todavía existe contra la obra en algunas parroquias y lo excesivamente dilatado en el tiempo que al final resultó su construcción harían más recomendable esa opción», señalan. En todo caso, Fomento mantiene la duda sobre si realizar una apertura sin más del vial, como la pasada semana ocurrió con la raqueta de Puxeiros, o proceder a su inauguración con o sin la presencia de la ministra Magdalena Álvarez, que tiene encima de su mesa hasta seis cartas de la alcaldesa de Vigo pidiendo sendas reuniones para exponerle las quejas y necesidades en infraestructuras de la ciudad. Ayer mismo, operarios encargados de ultimar la señalización de los accesos al nuevo vial (que pasará a denominarse VG-20) reconocían que se les había encargado culminar todo para un acto que tendría lugar esta semana, aunque se les habría indicado también que la apertura definitiva podría llegar a retrasarse hasta diciembre. Técnicamente el segundo cinturón podría ser utilizado hoy mismo pues está totalmente culminado, y aunque sea una paradoja, casi cuatro meses antes de lo previsto. El vial fue aceptado por Fomento en 1992 en un convenio firmado por el entonces alcalde, Carlos Príncipe, y el ministro José Borrell. Ya antes, durante el mandato de Soto, se promovió su construcción, pero desde el principio, el debate local sobre su trazado primero, y el recorte presupuestario público después, alargaron dicho proyecto durante 13 años, pasando por manos de todos los alcaldes vigueses de la Democracia.