A tres meses de su reapertura, el ambulatorio redujo el número de usuarios en 40.000 El Sergas no ha construido la polémica salida de emergencia hacia la calle Brasil
27 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Más de la mitad de los pacientes que colapsaban tradicionalmente el centro de salud de la calle Cuba han emigrado de este dispensario trasladándose tanto al consultorio de Rosalia de Castro como al del Casco Vello. De las 66.000 cartillas que saturaban el centro se ha pasado a 27.000. La disminución del cupo de enfermos y el fin del periodo gripal se ha traducido en una mayor fluidez y amabilidad en el trato -siempre hay alguna excepción puntual-. César González, un estudiante de 24 años, era uno de los que tenía cita ayer con su médico de cabecera. «Estoy muy contento, aunque por suerte utilizo poco el centro de salud», aseguraba César, que llegaba tarde a su cita con el facultativo porque uno de los graves problemas de la calle es la falta de aparcamiento. En la zona hay muchos edificios antiguos sin garaje y no todos están dispuesto a usar el párking de Urzáiz cuando acuden a las consultas. «Va a llegar tarde al médico», terciaba la novia de César, que explicaba que estuvo trabajando en una asociación de atención a mujeres que fueron prostituidas tras haber realizado un ciclo de integración social. «No hay trabajo para nosotros porque hay muchos voluntarios», decía la joven. El centro se reabrió el pasado 28 de febrero con un cierto baile de médicos entre la calle Cuba y Rosalía. Ayer por la mañana estaban trabajando nueve médicos y otras tantas enfermeras, otras dos pediátricas, dos pediatras y un trabajador social. Por la tarde la plantilla se redujo a seis médicos generales, cinco enfermeras, dos pediatras y una enfermera pediátrica. Proyectos La remodelación del centro tenía que haber estado finalizada a comienzos de noviembre del año pasado pero la polémica del anterior gerente de atención primaria, Ángel Martín, con los vecinos del inmueble colindante, por la salida de emergencia, retrasó la reapertura de las instalaciones a los pacientes. La inversión que llevó a cabo la consellería fue de casi 1,6 millones de euros, de los que algo más de 1,4 millones correspondieron a la obra y el resto al equipamiento. El público se queja de que falta un ascensor y en su lugar hay un montacargas. Las obras las ejecutó la constructora San José. El Sergas tiene previsto construir otros centros de salud en el nuevo polígono de Navia, San Roque, O Calvario y A Seara. Éste último sustituirá al centro de salud de la calle López Mora que se ha quedado muy obsoleto.