Un juzgado sin patrón

E. V. Pita VIGO

VIGO

M. MORALEJO

Crónica | El juez de Instrucción 3 se va 72 horas después de tomar posesión El tribunal que inició la investigación del crimen de Sara Alonso ha cambiado dos veces de titular en un mes, lo que retrasará la resolución de mil juicios pendientes

08 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El número 3 de Instrucción de Vigo saltó a la fama por dirigir la investigación del caso de Sara Alonso tras el hallazgo del cadáver en Cabo Estai. Sin embargo, muchos ciudadanos ignoran la travesía del desierto del juzgado, que tiene el dudoso honor de haber sido inspeccionado dos años consecutivos por el máximo órgano del poder judicial. El juzgado arrastra tres años abandonado a su suerte. Todo empezó en el año 2002, con el traslado del juez titular y de numerosos funcionarios. Las bajas por enfermedad no se cubrían, no había secretario y la plantilla era interina y novata. El tribunal quedó sumido en un caos, lo que motivó las protestas de los abogados porque sus clientes ganaban los caso pero había un secretario para firmar la ejecución de las sentencias. Los demandantes no podían cobrar la indemnización porque el juzgado carecía de personal para tramitar la orden de pago, que caducaba al poco. En dos años, se acumularon 2.000 casos pendientes, el doble de lo normal en Vigo. La llegada de la jueza Dolores Galovart en el 2003 sirvió para poner orden. El primer año dictó 900 sentencias, todo un récord, y este año se superó las 800, casi la mitad más que la media española. Entre ellas, el incendio de Vigra. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) envió a un juez de refuerzo para que ayudase por las tardes. Pasados seis meses, lo retiró y no prorrogó la ayuda. Informe El informe del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ante la vista de los buenos resultados animó a la plantilla a redoblar sus esfuerzos para lograr reducir la enorme herencia de asuntos pendientes. Sin embargo, el buen ritmo se vio frustrado hace un mes. En noviembre, la jueza Galovart aceptó una oferta para trasladarse a Instrucción número 7, un juzgado nuevo y poco problemático. Le sustituyó provisionalmente un juez sin oposición de turno, José Luis Lojo. El 1 de diciembre, el Poder Judicial otorgó la plaza de juez titular del número 3 a un fiscal catalán en excedencia, Carlos Prat. El nuevo propietario tomo posesión de su despacho en Vigo el día 20, se ausentó tres jornadas y el día 24 se trasladó a Madrid. La víspera, el BOE había publicado su nuevo destino como letrado en comisión de servicios del Tribunal Supremo. El juzgado queda de nuevo a cargo del sustituto José Luis Lojo, a la espera de que el Ministerio de Justicia convoque una plaza de magistrado interino que reemplace a Prat, quien conserva su puesto en propiedad en Vigo hasta que regrese de Madrid. El baile de jueces ha minado la moral de los funcionarios. Prueba de ello es que este año se dictaron cien sentencias menos. Los cambios no afectarán al crimen de Sara Alonso, caso que ya fue traspasado a Instrucción 7.