La fábrica de PSA Peugeot Citroën de Vigo se mantuvo estable a lo largo del 2004, algo que la dirección del centro atribuye al diálogo social abierto con los sindicatos y a la consolidación de un sólido modelo industrial. El 2005 se presenta bien encauzado, aunque los pronósticos de producción ya anticipan una caída que se verá amortiguada al año siguiente, con la entrada en cadena del nuevo modelo que sustituirá en el mercado al Citroën Xsara Picasso. En este contexto, el Grupo PSA impulsa un plan de convergencia que tiene la misión de incrementar la competitividad de las plantas de producción. Su finalidad es la creación de un sistema de fabricación para dotar a todas las fábricas de una organización y un funcionamiento más eficaz. Elevada producción El Centro del grupo automovilístico francés PSA Peugeot-Citroën en Vigo alcanzó este año una producción de 458.200 vehículos, lo que supone un descenso del 3% respecto a 2003, y 52.400 colecciones (piezas de vehículos para su posterior montaje), que representan un incremento del 19%. La factoría exportó 398.600 vehículos a 109 países de cinco continentes. A los 25 estados que componen la Unión Europea destinó el 88% de su ventas al exterior, con Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania como principales mercados. Al resto de Europa el centro vigués envió el 4%; al continente asiático, el 3%; al africano, otro 3%, y a América y Oceanía, el 2%. Además, el centro de producción de Vigo invirtió este año más de 120 millones en la puesta a punto, optimización y mejora del útil industrial, en la ejecución de los trabajos de renovación y modernización de sus instalaciones, así como en la consolidación del potencial de producción. Hasta el 2007, PSA completará una inversión de 800 millones de euros en la planta de Vigo.