El buque de investigación oceanográfica Vizconde de Eza , con base en Vigo, realizará una campaña de evaluación de las reservas de especies en aguas marroquíes durante los meses de noviembre y diciembre. Esta prospección, que puede considerarse histórica, puesto que será el bautizo de esta nave en aguas jurisdiccionales del país norteafricano y también la primera investigación en más de una década de las efectuadas por buques españoles, simboliza, sobre todo, el deshielo de las relaciones pesqueras entre Madrid y Rabat, muertas y enterradas después de que expirase sin renovación, el pasado 30 de noviembre de 1999, el último acuerdo existente entre la UE y Marruecos, que permitía faenar en sus aguas a 130 pesqueros gallegos con unos 1.500 tripulantes a bordo. La campaña se desarrollará durante el mes de noviembre de este año, aunque podría retrasarse hasta diciembre debido a que la nave no zarpará hasta que se hayan producido sendas reuniones, primero entre los secretarios de Pesca y, con posterioridad, entre los ministros del ramo de ambos países. El viaje del Vizconde al caladero de Marruecos es el resultado más llamativo de una convenio de cooperación suscrito antes del verano pasado entre Madrid y Rabat, lo suficientemente vacío de contenido para no invadir las competencias exclusivas de la UE en materia de acuerdos pesqueros.