La posibilidad de que los grandes frigoríficos industriales de Vigo, ahora dispuestos en la zona de Beiramar, se desplacen a la zona de la PLISAN es una de las estrategias que se incluirían en el proyecto de la Autoridad Portuaria. Lo cierto es que no precisan estar en primera línea del mar, porque la cadena del frío les permite mover los productos de un lado a otro, eso sí teniendo en cuenta la temperatura de congelación y, sobre todo, los costos a mayores que supondría su traslado a casi 45 kilómetros de distancia. Lo que se pretende es que todos sin excepción se trasladen a la plataforma logística citada, pero existen diferentes estatus para cada uno de ellos, ya que algunos son propietarios de sus terrenos y otros se asientan en terrenos portuarios y en régimen de concesión administrativa. La finalización de este plan, una vez resueltos los problemas logísticos, urbanísticos y legales, estarían en el horizonte del año 2010. Las nuevas empresas distribuidoras de productos de la pesca que prevén instalarse a partir del año 2005 en la Plataforma Logística e Industrial de Salvaterra-As Neves (PLISAN) -según el proyecto que estudia la Autoridad Portuaria de Vigo para reclutar firmas de este negocio y cerrar el ciclo productivo después de la extracción y la transformación- podrían mover en torno a 300.000 toneladas anuales, con un precio global de la materia prima de unos 600 millones de euros, al que habrá que añadir toda la cadena de valor económica tras su transformación y envasado posterior. Esta cifra representa el 44% del total de las exportaciones que luego España envía a los cinco continentes, que alcanza una magnitud de unas 600.000 toneladas y unos 1.200 millones de pesetas de valor de venta. Vigo sigue encabezando los registros de España de las partidas de ventas de estos productos en el exterior. En el intervalo enero-febrero del 2003, las exportaciones de productos pesqueros congelados alcanzaron las 30.000 toneladas, con un valor de 73 millones de euros. Para ofrecer una muestra de la importancia y hegemonía de Pontevedra en este negocio, es preciso señalar que la segunda provincia española en este ránking es A Coruña, con cerca de 9.000 toneladas. España exportó entre enero y febrero acumulado cerca de 70.000 toneladas de productos de la pesca congelados, con un valor de casi 149 millones de euros. Nadie, por tanto, hace sombra a Pontevedra en la exportación de productos de la pesca, ni siquiera Barcelona o Las Palmas, los puertos y mercados distribuidores por excelencia del Mediterráneo y del Atlántico sahariano. Mercado colosal La cifra sobre la que reside la posibilidad de que las grandes cadenas distribuidoras se instalen en la PLISAN de Salvaterra-As Neves a partir de al año 2005, es todavía más abrumadora si se tiene en cuenta que -si Vigo y su comarca supone en 44% de todo el negocio exterior nacional del pescado- España ocupa el quinto puesto entre los países de todo el mundo en venta de productos de la pesca, según datos del IFOP y del Servicio de Aduanas. La mayor parte de estos registros se deben a las capturas que realiza cada año la flota internacional viguesa, mayormente desplazada a los caladeros de Argentina, Namibia, Sudáfrica e Islas Malvinas, además de a aguas internacionales. España dispone de una cuota en todos los caladeros a los que tiene acceso de alrededor de 1,1 millones de toneladas, de los que se reparten casi a partes iguales, aguas de terceros países, aguas internacionales, aguas de la UE y aguas propias.