Zona Franca advierte de que el proyecto del Celta también afecta a sus inversiones

VIGO

MARTA G. BREA

El consorcio tiene que mejorar el polígono de Balaídos y financiar dos conexiones con el segundo cinturón Pablo Egerique asegura que, a su juicio, ningún centro comercial es compatible con la factoría de Citroën

04 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?l propietario del polígono de Balaídos no sólo respalda al cien por cien las tesis de su principal cliente, PSA Peugeot-Citroën, en lo que respecta al complejo comercial que promueve el Celta. Zona Franca cree que la iniciativa también daña a importantes inversiones que tiene en marcha, por un lado para mejorar el polígono industrial y por otro para hacer dos conexiones con el futuro segundo cinturón. El delegado del Estado en el consorcio vigués, Pablo Egerique, aseguró ayer a finales del pasado mes de abril envió un escrito al Ayuntamiento en el que advertía del «peligro» que suponía el plan del nuevo Balaídos. «Nosotros somos propietarios y arrendadores del polígono de Balaídos y estamos obligados a dar el mejor servicio a nuestros clientes, mucho más si encima se trata de una empresa líder como PSA», dijo Egerique. El máximo responsable de Zona Franca advierte que están en juego importantes inversiones: un millón de euros en la urbanización y asfaltado de todo el frente del polígono, desde la glorieta de Bouzas hasta Castrelos y seis millones de euros para hacer la conexión del parque con el futuro segundo cinturón de circunvalación. A ello hay que sumar otra conexión con el parque tecnológico de Valadares y la ampliación del propio polígono de Balaídos por la parte trasera. «La inversión que hacemos es permanente y en una zona que, no lo olvidemos, con el paso del tiempo se ha convertido prácticamente en el centro urbano de la ciudad», concluye el delegado de Zona Franca. A la pregunta de si ve viable que el Celta haga un centro comercial algo más modesto de lo que pretende en los aledaños del estadio, Egerique responde: «No, veo muy difícil compatibilizar un complejo de esas características con la actividad de Citroën y las demás empresas auxiliares». Anima al Concello a buscar soluciones alternativas. «Yo creo que hay que ver si se puede reformar el actual estadio o llevarlo a otro sitio», afirma.