Las urnas propician cambios

VIGO

CAPOTILLO

Los resultados del domingo abren el debate sobre el futuro de los liderazgos en el BNG y en el PP, mientras que el PSOE aupará su gestora a la dirección.

26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Las elecciones del pasado domingo no sólo cambiarán el nombre del alcalde en Vigo. La estructura interna y cúpulas de los tres partidos mayoritarios han sufrido el efecto de las urnas en mayor o menor medida, pero lo suficiente como para comenzar a visualizar un debate interno en cada una de las formaciones que podría acabar con una serie de cambios para estructurar nuevos proyectos y liderazgos. 1.-La pérdida de la alcaldía reabre el proceso en el BNG Castrillo lo ha advertido. Él quiere seguir en el Concello y no le importa volver a ser concejal después de haber sido alcalde. Pero el regidor en funciones sabe que no todo depende de él. Los cambios que acechan al BNG en su estructura nacional podrían condicionar el futuro del primer alcalde nacionalista de Vigo, a quien fuentes de su organización ven defendiendo la lista del Bloque en las próximas elecciones generales por Pontevedra. Castrillo sustituiría a Guillerme Vázquez, elegido el domingo como concejal en la capital provincial. Lo cierto es que desde sectores del BNG local se pretende forzar el debate sobre el futuro de la formación y su liderazgo. Cuestión que de manera muy reservada surgió el pasado año al debatirse el reparto de papeles entre Castrillo y Xavier Toba. Lo que algunos consideran como cierre en falso de una latente disputa podría ahora resurgir, aunque con el condicionamiento de la aparición en escena de Olaia Fernández, a la que se le atribuye una gran capacidad de unión. 2.- El laberinto del PP Todo apunta a que el PP será el partido que más cambios vivirá en los próximos meses. El cambio en la presidencia local del partido a punto estuvo de llevarse a cabo ya tras el pasado verano. La creación de una gestora dirigida por Corina Porro tenía todas las bendiciones para relevar en la presidencia a Pablo Egerique y concentrar así todo el poder en sus manos. La catástrofe del Prestige , como en el caso del BNG, frenó cualquier movimiento, y tapó heridas, ahora se verá si de forma eficaz. Porro pretende seguir ocupando el puesto de candidata de futuro, pero la pérdida en las urnas de un edil y de casi tres puntos se vende internamente como una derrota, resaltada incluso por Fraga al decir el domingo que en Vigo el PP «no alcanzó los resultados esperados». El propio presidente popular calificó la situación de Porro y de la ex conselleira López Besteiro de «en reserva para cualquier cosa que el partido les pueda ofertar en su momento», lo que ayer abrió los rumores sobre un posible cambio de destino de Porro o una doble dedicación. La presidencia de la Diputación, como ella misma comentó en privado, parece casi imposible y reservada ya a Rivas Fontán, por lo que la candidata del PP podría intentar conseguir otros puestos de representación. En todo caso, fuentes del PP no descartan que se llegue a cambiar de líder, apostando por Enrique López Veiga para tal posibilidad. En todo caso una más que rumoreada nueva remodelación de la Xunta y la confección de las listas de las generales podría reacomodar todo el organigrama del partido en Vigo. 3.- El PSOE hará oficial a su gestora «La apuesta salió perfecta». Con esa rotunda frase se daba desde el PSOE ayer carta de naturaleza y futuro a la gestora que el pasado mes de febrero se hizo cargo de la dirección del partido tras disolver desde Madrid la dirección desempeñada desde hacía 12 años por el todavía edil Carlos Príncipe. La rápida recomposición del partido y de la militancia, el efecto aglutinador que la candidatura de Pérez Mariño fue logrando a medida que los sondeos le situaban como el mejor colocado para ser alcalde y la menor incidencia de los críticos con la nueva situación creada en la sede de la calle del Príncipe, han convertido al final a la gestora, y a su presidente Miguel Barros, en los mejor y únicos candidatos a dirigir el partido. En Barros pivotará la doble condición de brazo político en el Concello y nexo de unión con las bases de su formación. Lo que se da por descontado es que la apuesta por la renovación se extienda cuando llegue el turno de la elaboración de las listas para las elecciones generales del 2004, circunstancia que podría dejar fuera de la carrera política al ex líder del PSOE local y ex alcalde Carlos Príncipe, con lo que se cerraría un ciclo en la historia de dicha formación. El lento crecimiento condiciona el futuro de Provi Manoel Soto esperaba que su partido creciese el domingo de forma espectacular. Un concejal y un punto y pico más respecto al 99 obliga a Soto y a los suyos a replantear su estrategia política y municipal. La proyección autonómica de su formación, dañada antes con la marcha al PP de su socio Enrique Marfany, se vió frenada el pasado domingo y por eso Provi redobló nada más conocer sus resultados su ofrecimiento para formar parte del Gobierno vigués. Ni PSOE ni BNG pretenden contar a tal efecto con Soto y Arca. La estrategia que los dos veteranos ediles adopten durante el nuevo mandato condicionará sus opciones de futuro. 5.- Difícil pervivencia para Covi Con su habitual y característico arranque Maite Fernández desmentía ayer a todos los que piensan que el fracaso electoral de su formación supondrá su final político. Pero lo cierto es que Covi no lo tendrá fácil para subsistir y permanecer viva hasta el 2007. El acercamiento de la ex concejal a alguna otra formación podría ser el paso para << xmlns:autn="http://schemas.autonomy.com/aci/" xmlns:fo="http://www.w3.org/1999/XSL/Format" /p=""> garantizar sus opciones de continuidad política. 6.- Otra travesía para IU Medio punto porcentual más que en las elecciones de 1999 no garantizan la pervivencia de la cúpula de Izquerida Unidad en Vigo. La formación de izquierdas cuenta casi a sus candidatos a la alcaldía por número de procesos electorales. La travesía de cuatro años es muy larga y todo indica que a la actual dirección, que por lo menos hasta el domingo tenía ánimos de continuidad, le será costoso seguir al frente de la coalición.