Los ayuntamientos esperan que las ayudas para la regeneración permitan recuperar las rocas
06 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?l balance que arroja por ahora la crisis del Prestige, en lo que a la ría de Vigo se refiere, confirma la preocupación de sus ayuntamientos. Más de cuarenta playas han resultado afectadas en mayor o menor medida desde que el pasado 4 de diciembre llegaron los vertidos de fuel. El Concello de Vigo se lleva la palma, ya que las bolitas y galletas de chapapote han manchado más de veinte arenales: dos en Teis, quince entre Coia y Cabo Estai y tres en la parroquia de Saiáns. A ellos hay que sumarle los de las islas Cíes.La relación no es menos considerable en O Morrazo. Todas las playas situadas entre Cabo Home y Tirán, una docena, han recibido el chapapote. Y en la entrada de la ría pontevedresa, la ensenada de Aldán (Cangas) tiene nueve contaminadas, algunas de ellas famosas en la temporada de verano y merecedoras de la bandera azul. Algo parecido sucede en O Val Miñor, con Playa América y Patos a la cabeza. En esta comarca son seis las playas tocadas.Los ayuntamientos se han acogido a las ayudas para la regeneración. Cruzan los dedos para que el problema esté resuelto de cara a la temporada turística, teniendo en cuenta la importancia de este sector para casi todos los afectados.