Los ecologistas realizarán hoy una declaración junto a varios científicos gallegos a bordo del «Rainbow Warrior»
10 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Han visto la desgracia de cerca. Han sufrido las estrañas estrategias, se supone que administrativas, para que la gran marea negra les pasase más desapercibida. Han percibido el rostro de la indignación ante la desgracia. Han llevado chapapote a las puertas del consejo de la Unión Europea y acaban de comprobar el efecto del fuel en los fondos marinos de las Islas Cíes. Ayer llegaron a Vigo y hoy, como componentes de una de las organizaciones ecologistas con mayor proyección mundial, los efectivos de Greenpeace desplazados a Galicia a bordo del mítico Rainbow Warrior dirán esta boca es mía. Los activistas verdes mantendrán su bandera acuática durante todo el día en el puerto vigués para que sirva además de escenario de la declaración que ellos junto a científicos de las universidades gallegas quieren hacer de manera conjunta para evaluar el alcance de la catástrofe del Prestige , analizar cómo ha sido la actuación de los gobiernos español y gallego, y cómo no, aprovechar la ocasión para defender nuevos modelos energéticos menos contaminantes tanto en su uso como en su transporte. Comunidad universitaria Greenpeace considera además que la comunidad universitaria gallega debería poder jugar un papel más transcendente en esta crisis. Para ello su declaración estará respaldada por varios científicos de los campus de la comunidad. Y como intercambio de esfuerzos los miembros de Greenpeace, antes de partir cara a Muxía, donde clavarán de nuevo su bandera, participarán en la manifestación que a las 20 horas recorrerá el centro de Vigo bajo el lema Nunca Máis.