Un indígena realizó en Vigo una demostración según la receta de sus antepasados Valor inició una gira de catas para celebrar 500 años del descubrimiento del cacao
22 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Para promocionar sus productos, y con motivo de la celebración de los 500 años del descubrimiento del chocolate, la empresa alicantina Valor pasea por todas sus franquicias del país a un indígena maya hondureño que realiza ante el público una demostración de la auténtica forma de preparar el delicioso brebaje, siguiendo la receta original de 1502. Xul, el experto que ayer visitó la tienda de Valor en Vigo, resultó ser un tipo simpático que sedujo a su público con habilidad mientras descubría a los iniciados algunos de los secretos del fruto del cacaotal. Xul, descendiente de Jumbé, el jefe maya que invitó a Hernando Colón a un chocolatito hace medio milenio, «platicó» para los allí presentes perdiéndose entre su infancia subido a los árboles del cacao o su amistad con Miguel de la Cuadra, para llegar al tema central de la charla. El indígena, ataviado con una típica camiseta auténtica de Chocolates Valor, realizó una demostración en vivo de cómo hacer una jarra de chocolate maya, que se mezcla con agua y con polen de jalea real con un molinillo milenario fabricado de una sola pieza de madera. El citado molinillo que succiona y expulsa chocolate a velocidades que, con maña y fuerza, pueden alcanzar los 60 km/ hora, aseguró, es el precursor de la turbina que cientos de años después «inventó» Ferdinad Porsche, «aunque nosotros ya la habíamos inventado 3.000 años antes». Según explicó el responsable del Club de Amigos del Chocolate, Marcos Martínez, la empresa encargó a una tribu indígena la fabricación de 2.500 de estos aparatos que regalará a su clientela por la compra de dos nuevos tipos de tabletas que han lanzado al mercado en honor a Jumbé y a Hernando Colón. «Han desquiciado a todo un pueblo», dijo Xul bromeando seriamente.