Hoy se cumple el 25 aniversario de las primeras elecciones generales, que la ciudad vivió con especial intensidad El 15 de junio de 1977, Vigo se sumó a la fiesta de la Democracia con las primeras elecciones generales tras la muerte de Franco. Aquel año fue muy especial para la ciudad, no sólo por el alumbramiento de las libertades políticas sino también porque se estaba gestando la metrópoli que es hoy. Se estrenaba el Ayuntamiento en la praza do Rei, germinaba la Universidad, entraba la autopista a través del espectacular puente de Rande, se inauguraba la presa de Eiras, se proyectaba la nueva estación de Renfe... Muchos de los protagonistas de entonces ya no están para contarlo. Otros sí, y con el lógico orgullo.
14 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Lo de menos, a fin de cuentas, fue el resultado. Ganó UCD y le secundó a bastante distancia el PSOE, pero de lo que se trataba fundamentalmente era de respirar libertad. Y a fe que la hubo. Casi 151.000 vigueses tenían derecho a voto. El Vigo de 1977 era sumamente convulso. Por todas las esquinas había conflictos laborales (los primeros despidos de Ascón y Censa anunciaban ya la cruel recorversión que se avecinaba), las asociaciones vecinales estaban en plena efervescencia y el alcalde Joaquín García Picher dimitía pero los suyos no le dejaban abandonar el cargo. Cambios Había hambre de democracia. Las parroquias viguesas exigen soluciones tras muchos años de inoperancia y conformismo: Matamá reclama el sellado de su vertedero; Coia, semáforos; Coruxo, agua; Torrecedeira, zonas verdes... Unos casi desconocidos Castedo y Carmen Avendaño protagonizaban la lucha del barrio de Lavadores para cambiar el trazado de la autopista Rande-O Porriño, el río Lagares se desborda cada dos por tres y hasta los taxistas protagonizan huelgas intermitentes por culpa de las licencias municipales. El sindicato CC OO era la correa de transmisión de los comunistas, que apuntaban al cielo y se quedaron planchados . En muchos movimientos de reivindicación se encuentra la avanzadilla de la izquierda, el nacionalismo o el galleguismo: Conde Pumpido, Randulfe, Álvarez Gándara, Alonso Montero, Carlos Barros, Ferrín, Del Riego, Bautista Álvarez, Bar Boo, Illa Couto, Gerardo González Martín, González Amadiós... Todos ansiaban que los vestigios de la Dictadura pasasen a mejor vida. Manuel Soto, al que le faltaban dos años para convertirse en el sorprendente e inesperado alcalde del PSOE, reconoce ahora cierta ingenuidad en lo que muchos pensaban acerca de Adolfo Suárez y Don Juan Carlos I. Referentes Víctor Moro, máximo referente de la UCD viguesa, trabaja al frente de la Dirección General de Pesca. También son tiempos duros para el sector, porque los asuntos de la mar empiezan a decidirse en los despachos. La CEE amplía a 200 millas la jurisdicción de sus aguas y cunde la alarma en la flota del Gran Sol. El año se iba a cerrar con un recuerdo inolvidable. Más de 300.000 personas participaron en la manifestación por el Estatuto de Autonomía de Galicia, cuyo recorrido finalizó en la explanada del Náutico. Valentín Paz Andrade, que había ido en las listas de Candidatura Democrática y ya era senador, fue el encargado de leer el manifiesto y dar paso a un vibrante himno gallego. Poco a poco, el miedo fue dejando paso a la normalización de la vida política e institucional. Además de El Profe de Cantinflas y El rey del juego , con Steve McQueen, en los cines de Vigo se daba Las señoritas de mala compañía . Y es que por fin había empezado la Transición.