CRISIS EN EL SERVICIO DE LIMPIEZA Los operarios de FCC lograron recoger en 24 horas la mitad de las dos mil toneladas de basura acumuladas en las calles durante la huelga Después de la tempestad llega la calma. Tras cinco días de tensión en la noche del viernes al sábado Vigo empezó a recuperar la normalidad, algo que en su totalidad no se conseguirá hasta dentro de uno o dos días. En cualquier caso, el aspecto del casco urbano hoy domingo nada tiene que ver con el de antes de ayer. Sus principales arterias se encuentran ya libres de residuos pues tanto la plantilla de recogida de basura como la de limpieza viaria se han concentrado en la tarea más urgente. La prioridad ha sido para el casco urbano, las zonas de playas y los paseos. Después le tocará al resto de la ciudad y a los barrios del rural.
20 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La empresa concesionaria y el Concello vigués planificaron el regreso a la normalidad y las medidas se aplicaron con eficacia. Pasada la media noche del viernes la totalidad de la plantilla de recogida de residuos se puso a trabajar. Hasta el fin de su jornada laboral recogieron un total de 24 camiones. Las prioridades fueron marcadas con claridad: los alrededores del estadio de Balaídos (donde el Celta jugaba ayer con el Barcelona), el entorno de los supermercados y centros comerciales, las principales calles y avenidas (García Barbón, Gran Vía, Camelias, etcétera) y también los lugares donde ayer sábado se preveía una mayor afluencia de paseantes: Abrir Vigo al Mar y la mayoría de las zonas litorales. Durante el día toda la plantilla de limpieza viaria se dedicó también a recoger la basura. A los puntos indicados se sumaron las zonas de playas y los barrios más populosos (Travesía de Vigo, Coia, etc.). Por la mañana fueron 16 los camiones recogidos y se contaba que al menos otros 4 se completaran por la tarde. La previsión municipal es que desde la noche del viernes a la del sábado se hubieran retirado unas 900 toneladas, alrededor del 40% de las almacenadas en las calles. Con la que se iba a recoger en la noche del sábado por la plantilla fija y hoy por el personal eventual de los domingos el panorama puede acercarse bastante a la normalidad. Desde el Concello se reconoce que las parroquias del rural han quedado para la segunda fase. El motivo es que existe una menor aglomeración de población y por tanto el problema con ser acuciante no es tan grave como en el casco urbano. En uno o dos días la situación estará normalizada.