Algunos de los principales restaurantes del municipio consultados por esta redacción confirmaban la repercusión del mal tiempo en sus negocios. El responsable del Cíes, en la playa de Canido, asegura que no alcanzan el 60% del volumen de negocio del mismo mes del año pasado. «El visitante busca sol y si no lo encuentra dura pocos días», se lamenta. En parecidos términos se pronuncia el propietario del Puesto Piloto, de Alcabre, con un dato todavía más preocupante. «No estamos ni al 50% y eso que nosotros tenemos mucha actividad con empresas y en esos casos el tiempo no afecta a las reservas. Tampoco está ayudando mucho la crisis de Iberia pero sobre todo es el tiempo. Si el visitante no va a la playa, que es gratis, se gasta el dinero en la ciudad pero permanece pocos días», concluye. Carlos Lemos, de Las Bridas, reduce la bajada al 40% «y eso que nosotros estamos en el centro y al lado de importantes zonas comerciales. Pero las neblinas, y sobre todo las lluvias, hunden el turismo». La propietaria de El Mosquito no se atreve a dar cifras pero confirma la bajada de este año. Un caso aparte es el de El Pescador, en O Berbés, afectado por las obras del parking. «La cosa ya estaba mal y ahora sólo faltaban las lluvias», dice apesadumbrado.