Aficionados a los videojuegos se ganan la vida con análisis en Internet
24 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Yo he visto cosas que no creeríais: youtubers ganarse la vida compartiendo vídeos de partidas más allá de su casa, decenas de jóvenes que les rodean para ver cómo juegan a Minecraft durante horas y hasta firmar autógrafos. Dudo mucho que todos estos momentos se pierdan como lágrimas en la lluvia, porque, tal y como muchos defienden, los youtubers han llegado para quedarse.
Muchos se ganan la vida con su canal gracias a la publicidad que perciben con sus enormes cantidades de visitas y suscriptores fieles, y ya se han convertido en unos acompañantes asiduos de los periodistas en viajes en los que se presentan videojuegos. Varios de ellos acudieron al Dreamhack, un evento dedicado al gaming profesional que se celebró el pasado fin de semana en Valencia. @AlexCapo, @Chincheto77 y @Tonacho son tres de los youtubers más importantes de España. Los tres comenzaron a publicar como una afición y por sorpresa se encontraron con una audiencia fiel que les sigue y una profesión que les da de comer.
El jefe de prensa de Intel España, Álvaro García, explica que contar con youtubers en un evento de estas características «es una buena forma de comunicar a cierto público específico». Considera que la clave de su éxito «quizá sea la cercanía», ya que «hacen cosas que les gustan a sus seguidores».
Los youtubers de éxito dedicados al mundo de los videojuegos tienen cientos de miles de seguidores, que en su mayoría son chicos (aproximadamente un 85 %) de entre 13 y 19 años, según cuentan ellos mismos. Antonio Ignacio Fontenla, @tonacho, considera que el éxito de sus canales se debe a que ofrecen un producto que es cien por cien entretenimiento y a la versatilidad de la plataforma, en contraposición a la televisión clásica. «Son los chicos los que deciden lo que quieren ver, nadie se lo impone; pueden compartir, pueden puntuar, pueden interactuar con el creador...», opina.
Además de su actividad en YouTube, Tonacho tiene un curioso trabajo: maquilla cadáveres; y asegura que subir vídeos le permite «desconectar y evadirse de las cosas que tiene la vida». Reconoce que, dado lo mucho que ha crecido su base de seguidores en los últimos meses, se ha vuelto «difícil de compaginar con el trabajo».