La televisión austríaca no silenciará ni los abucheos ni las protestas en el festival de Eurovisión
TELEVISIÓN
«El mensaje es claro: os echamos de menos a todos y la puerta está abierta», dijo el director de la radiotelevisión pública austríaca ORF, Roland Weissmann, lamentando la negativa a participar de cinco países, entre ellos España
16 dic 2025 . Actualizado a las 12:49 h.La radiotelevisión pública austríaca ORF aseguró este martes que no ocultará posibles abucheos y protestas durante Eurovisión 2026, y recalcó que no recurrirá a aplausos artificiales ni a otros recursos técnicos para maquillar lo que ocurra en el certamen en mayo en Viena.
«Como medio público estamos obligados a hacer periodismo, también en un evento de entretenimiento», afirmó la directora de Programas de ORF, Stefanie Groiss-Horowitz, en una rueda de prensa en la que subrayó que la cadena tiene la obligación de mostrar la realidad tal y como se produzca.
La directiva recalcó que ORF, en cualquier caso, sí aplicará criterios periodísticos basados en la «proporcionalidad». En ese sentido, precisó que si se producen protestas o abucheos de importancia, estos no serán ocultados en la retransmisión. No obstante, matizó que la cobertura evitará amplificar acciones minoritarias que busquen una atención desproporcionada.
«Si se trata de pequeños grupos que intentan generar una atención que no se corresponde con la gran mayoría que celebra y aplaude, no es necesario enfocar cada protesta individual», explicó la directiva de ORF, defendiendo la responsabilidad editorial de contextualizar la situación.
Groiss-Horowitz destacó que ORF cuenta con una amplia experiencia en este tipo de coberturas complejas y que la realización televisiva se guiará por criterios profesionales y periodísticos. «Sabemos cómo clasificar y contextualizar este tipo de situaciones, y lo haremos también en este caso», concluyó, y reafirmó que en ningún caso se emplearán «aplausos artificiales» o medidas similares.
La radiotelevisión pública austríaca ORF, organizadora del festival de Eurovisión 2026 en Viena, afirmó este martes que «echará de menos» a los cinco países que no participarán —en respuesta a la presencia de Israel— y señaló que la puerta está abierta para que regresen en el 2027.
«El mensaje es claro: os echamos de menos a todos y la puerta está abierta. Espero que estos cinco países vuelvan en el 2027», dijo el director general de ORF, Roland Weissmann, al referirse a la ausencia de España, Islandia, Países Bajos, Irlanda y Eslovenia en la edición de mayo del 2026.
La Unión Europea de Radiodifusión (UER) anunció el lunes que 35 televisiones públicas participarán en Eurovisión 2026, dos menos que en los últimos tres años.
La retirada de los cinco países, motivada por su rechazo a la participación de la televisión pública israelí KAN, estará en parte compensada por el regreso de Rumanía, Moldavia y Bulgaria al concurso.
Weissmann subrayó que la decisión de mantener a Israel en la competición fue adoptada tras un debate largo y «extremadamente profesional» en el seno de la UER, durante su asamblea general celebrada en Ginebra a principios de mes, y tras una votación democrática por mayoría. «Se trata de radiotelevisiones públicas que envían a artistas, no de un país o un gobierno», recalcó, defendiendo el papel de KAN como «una voz independiente y relevante de la democracia israelí».
El responsable de ORF insistió en que la ausencia de cinco países no tendrá consecuencias financieras ni para la UER ni para su propia cadena, ya que el evento ha sido presupuestado con cautela y sin incurrir en gastos desmesurados. «Será un concurso austero, pero espectacular», resumió el directivo de ORF.
«70 años después, el lema del festival, United by music (unidos por la música, en inglés) sigue siendo más necesario que nunca», concluyó el director de la ORF.
A mismo tiempo, defendió el certamen como un espacio de diálogo y respeto en un contexto internacional marcado por conflictos y tensiones, y reiteró en varias ocasiones que el certamen tiene la puerta abierta a todos.
En esa línea, el responsable de ORF reconoció que el festival atraviesa una etapa de tensiones internas, pero rechazó que se trate de una crisis existencial. «Hay discusión y quizá una cierta crisis», reconoció, «pero lo que yo he vivido demuestra que la UER es vital», sostuvo, y agregó que el debate es una prueba de fortaleza y que en el 2026 se intentará superar los 170 millones de espectadores televisivos registrados en anteriores ediciones.
Eurovisión 2026 contará con la participación directa en la final del llamado Big 5 —Francia, Italia, Alemania y Reino Unido—, y en el que España estará ausente, además de Austria como país anfitrión, mientras que el resto de candidaturas competirán en dos semifinales.
La organización ha anunciado también nuevas reglas para responder a polémicas recientes, como el regreso del jurado a las semifinales, la reducción del número de televotos por espectador y un refuerzo de las medidas de seguridad.