La primera vez de Errejón

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas MIRA Y VERÁS

TELEVISIÓN

La campaña política los ha hecho volver a la televisión con otras formas. Sentado, con chaqueta de traje y camisa azul, de la misma manera que uno puede ir a una misa de comunión o a trabajar en un despacho, Íñigo Errejón se sentó con María Teresa Campos para contar su primera vez... con Pablo. La facultad, sus primeros recuerdos, sus primeros debates, sus primeras protestas... Sobre esa esencia natural del ser humano se centró la entrevista en la que Íñigo hizo memoria de la intensidad de la vida de estudiante, cuando Iglesias era doctorando y él el chico listo de la promoción.

Qué pereza da a esta alturas volver a tener que reconocer a los candidatos con esa falsa exposición a los medios por interés. Ese regreso entusiasmado a la tele como si nada hubiera pasado, como de estreno, con ese aspecto inmaculado de no haber pisado el barro. Es la misma sensación que provocó la presencia la semana pasada de Susana Díaz en La Sexta Noche. En un ambiente de recalmón que causaba en el espectador esa insana reacción de me están tomando el pelo. Me vienen a contar con viento de tormenta que el sol brilla en el sur. Lo dijo la propia presidenta cuando le preguntaron por Pedro: «Este plató se está convirtiendo en el Salsa Rosa de la política». Como si ellos, al igual que Donald Trump, no supieran lo que vale protagonizar un buen reality.