Alejandro Sanz se pone rebelde

Lorenzo Calonge

TELEVISIÓN

JUAN LÁZARO

En su disco «No es lo mismo» canta contra el «Prestige», Castro, el dinero y «cierta prensa» Parte de los beneficios del tema dedicado a Galicia se destinarán a una asociación ecologista

02 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

A Alejandro Sanz le ha salido su vena más rebelde y comprometida, de la que no se tenían noticias. En su sexto disco de estudio, No es lo mismo (Warner), el madrileño afincado en Miami rompe con su monocultivo de baladas románticas y se lanza, a su manera, a la canción protesta. Sin perder su cara de niño bueno y con mucha sutileza, el rey del pop español envía mensajes envenenados contra el régimen castrista, la tragedia del Prestige, el poder del dinero y «ciertos personajes» de la prensa. «En este momento hay que tomar partido, no es para estarse callado. Si nuestros abuelos musicales tomaron partido, ¿por qué nosotros no?», apuntó ayer el artista en una masiva rueda de prensa en Madrid. Sandy, a orilla do mundo, el corte dedicado al desastre en las costas gallegas, es uno de los temas bandera de esta nueva actitud. «Sandy, el dinero nos mata / el dinerito duele / Sandy, el dinero se hace rico / mientras que el alma muere», canta Alejandro Sanz. Sandy, en realidad, es Galicia, que está representada en un arenal castigado por el chapapote. «Dile / qué fue del castillo de arena / que tú le asfaltaste», termina una estrofa. «Está hecha desde el punto de vista de un marinero de tierra adentro. No quise ponerme en la piel de un gallego, sino en el lugar del resto de los españoles», contó el intérprete, cuya relación con Galicia arranca de su época adolescente, cuando las costas a las que ahora canta fueron el escenario de un amor de pubertad (frustrado) con una chica llamada Marta. No a un concierto solidario Parte de los beneficios de Sandy, a orilla do mundo irán a una asociación protectora de la naturaleza y la fauna. «Me propusieron un concierto solidario (la oferta fue del juez Garzón), pero me negué, porque al final siempre aparece una empresa que se lleva dinero», denunció. Sus dardos musicales también van dirigidos contra Fidel Castro, a quien cita en el tema Labana como culpable de la situación de la isla. «No me preocupa que me incluyan en el grupo de anticastristas, porque también tengo para ellos. Digo que se han traicionado una serie de ideales que muchos teníamos en nuestra juventud (en referencia al socialismo y a la revolución) de la misma forma que critico el embargo de Estados Unidos», subrayó Sanz. «Ciertos personajes de la prensa» tampoco han salido indemnes de este desahogo. «A los listos que saben de ritmo, que saben de son / no esperen que hagamos los coros / mientras que nos cantan we are the world», les dedica en una estrofa de 12 por 8. En las letras se percibe cierta evolución, pero los sonidos, aunque con alguna novedad (el son cubano, por ejemplo), continúan por el camino de los últimos discos. No faltan las baladas de la casa, con las que conquistó a las quinceañeras. «No es lo mismo es para todas las edades, como el monopoly», resumió.