INTERFERENCIAS

21 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

AYER CASI finalizó el Tour centenario en Luz Ardiden, después de haber superado el mítico Tourmalet. Una vez más, los Pirineos dictaron sentencia, aunque los especialistas (en particular Perico Delgado) afirmen que el miércoles puede ser otro gran día y que nada está ganado. Con todo, el norteamericano Armstrong debería hacerse con su quinto maillot para confirmar que el Tour es cosa de cinco plenos y no más, porque ayer demostró que está tocado por la suerte de los campeones. Una desafortunada caída al rozar con un espectador, pudo haberle apeado de la carrera a favor del alemán Ullrich, otro coloso del manillar. En TVE apreciaron el curso que estaba tomando la etapa, con buena parte de los diez primeros colocados en los grupos de cabeza, y decidieron traspasarla para los minutos finales desde el gueto de La 2 a La Primera , dejando con palmo de narices a los-as forofos-as del indigesto culebrón Gata salvaje , provocando un "accidente" en cadena en la parrilla de la tarde. Valió la pena porque la etapa de ayer fue de las que hacen afición y brindan espectáculo. En línea de meta vimos también como Ibán Mayo se hizo con la segunda plaza. Luego supimos que desde una caravana, Armstrong siguió por un monitor la entrada de Ullrich. O sea que no lo tiene claro, pero es un campeón. Tele 5 por arrojar al pozo de la madrugada (y después de los torturantes Infocomerciales), la reposición de Policías de Nueva York.