«Tengo que conformarme con ser el mismo escritor en cada libro»

Verónica Viñas LEÓN

TELEVISIÓN

Andrés Trapiello reflexiona en una novela negra, ambientada en el Madrid de la intentona golpista de Tejero, sobre los motivos de la venganza

07 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Confiesa que le asustan muchas cosas, sobre todo, «las que nos separan de la vida». Al escritor leonés Andrés Trapiello (Mazaneda de Torío, Leon, 1953) algunos le consideran un anacoreta, porque vive alejado de los círculos literarios y sociales, aunque el Premio Nadal que acaba de recibir ha conseguido apartarle momentáneamente de su habitual retiro. Lo ha recibido por Los amigos del crimen perfecto , una novela con la que hace un guiño al género negro, pese a no creer en absoluto en el crimen perfecto... -Decía una escritora que los premios sirven para comprar tiempo, ¿es su caso? -Para comprar tiempo y tranquilidad, porque te dejan al margen del mundo y por encima de toda sospecha, al menos para un escritor como yo, que ha escrito bajo el signo de cierta desconfianza. -Su libro parodia las novelas negras, ¿no le gusta el género o le gusta demasiado? -El libro no tiene mucho que ver con las novelas negras, sólo en la carcasa o en el caparazón. En realidad es un homenaje a las novelas negras. Es una novela sobre el deseo de venganza. Se plantea una pregunta peliaguda en la vida de un hombre, si es preferible cometer injusticia o sufrirla. La novela establece dos campos: el de las víctimas y el de los verdugos; y aquí se apuesta decididamente por el de las víctimas. -¿Cree en el crimen perfecto? -No hay crimen perfecto. En las novelas policiacas la mayor parte de los crímenes se resuelven; y en la vida, la policía no suele hablar nunca de crimen perfecto, sino de casos no resueltos. -¿Qué opina de los crímenes contra la naturaleza, como el caso del «Prestige»? -La novela trata de aquellos hombres que dudan si tomarse la justicia por su mano allí donde la justicia no comparece. Con el Prestige puede ocurrir lo mismo, que dejemos sin reparar muchos crímenes y eso será gravísimo, porque en algún momento la naturaleza se tomará la justicia por su mano. Pero no sólo las playas del Atlántico o del Cantábrico, también las del Magreb, las del Tercer Mundo... -¿Usted se esconde detrás de sus personajes? -Esta novela no tiene nada que ver conmigo. No tiene nada de autobiográfico. -¿No cree que los grandes premios literarios están desprestigados? -No lo creo. Lo que ocurre es que hay unos que son mejores que otros. Esperemos que éste sea de los mejores. -Su vocación empezó con la poesía y la pintura, pero también se ha dedicado al ensayo, es traductor, poeta y periodista, ¿le molesta que le consideren un intelectual? -Soy un intelectual. Es como si me dijeras que si me molesta ser escritor o ser de León. -¿Marca mucho tener nueve hermanos? -Da gusto, porque tiene uno interlocutores con los que poder hablar y discutir. -Su novela aborda el tema de la venganza, ¿para qué pide venganza o justicia? -No pido venganza porque no creo en ella. Los personajes del libro tampoco piden venganza, lo que ocurre es que debaten ese dilema de tomarse o no la justicia por su mano. La novela es una frontera finísima entre la sed de venganza y el hambre de justicia. Y hay que decantarse siempre por los que tienen hambre de justicia. -Un país que apenas lee... -Lee mucha gente. Deberían leer muchos más, pero leen más que en la España de Cervantes. -¿La literatura discurre por un camino paralelo al de la vida? -La literatura es la vida. Es una manera de vivir. La literatura es realidad misma, una manera de realidad. -¿En «Los amigos del crimen perfecto» hay también esa descripción de atmósferas que tanto le gusta? -Hay algunas, porque el escritor es el mismo. Me gustaría ser un escritor distinto en cada libro, pero parece que me tengo que conformar con ser el mismo en todos. _¿La novela está inspirada en algún suceso real? _Ni tiene nada que ver con mi vida ni con sucesos reales. Hay muchísimas alusiones a la novela negra y a escritores de novela negra que me gustan mucho, pero no hay inspiración en hechos reales. _Parece una novela muy cinematográfica, ¿le gustaría que la llevaran al cine? _Eso depende de quién fuera el guionista y quién hiciera la película; pero, en principio, sí.