DE CAYO A BOMBÓN

La Voz

TELEVISIÓN

01 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Confieso mi culpa. Un mea culpa como de aquí a las Antípodas... Descubro horrorizado que lo de Betty, la fea era un fenómeno mediático. Descubro que miles de señoras o señoritas, maduritas o jovencitas, y que incluso señores o señoritos, maduritos o jovencitos, estaban pegados al culebrón con pasión incontrolada. Descubro, mosqueado, que entre sus forofos hay gente letrada, a quienes nunca imaginaría siguiendo las peripecias de la espantosa Betty, el guaperas Armando y la plastificada Marcela, entre las paredes de Ecomoda, que así se llama la empresa por donde deambulan. Descubro, finalmente, que una legión de estos fans lo tenían como pasión oculta, celosamente guardada entre las paredes de su salón. Y es que en el fondo todos llevamos dentro un punto de primitivismo que por mucho cuento que le echen, sigue ahí, fresquito, dispuesto a rendirse ante los miles de folios paridos por el colombiano Fernando Gaitán, guionista único, padre de la criatura. Betty no era fea, era un cayo malayo... Nunca conseguí entender como luciendo una inteligencia y una cualificación superior a la media de sus colegas, no se miraba de vez en cuando al espejo, no se pasaba por una esteticien o no se iba a una modista. Misterios del culebrón. ¡Ay, Señor! Y en esto que, Betty se hace guapa. Guapa, no, bombón. Por fin Gaitán la dota de sentido común y se dispone a revolucionar el serial. Entre ayer y anteayer, Antena 3 exprimió el limón a conciencia. Es su joya de la corona.