«No nos tomamos muy en serio»

DAVID SAAVEDRA MADRID

TELEVISIÓN

Scorpions, grupo de rock Ahí siguen. Vivos y fieles a sí mismos. Tras 35 años de carrera y con un total de 37 millones de discos vendidos en todo el mundo, el grupo de rock Scorpions acaba de lanzar un álbum titulado «Moment of glory». En este nuevo disco, reinterpretan diez de sus grandes éxitos acompañados por una formación tan prestigiosa como la Orquesta Filarmónica de Berlín. Anoche, el también incombustible Loquillo les entregó un disco de platino por su anterior trabajo, «Best», para certificar que España todavía les ama.

05 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Klaus Meine (gorra Nike en lucha contra una alopecia histórica, cadenilla de macarra playero y voz de metal), Rudolf Shenker (perilla germánica, camiseta de estrella, pantalón ajustado y guitarra en forma de v) y Matthias Jabs (uniforme de motero post-Easy Rider y guitarra de apoyo) se apostan cordiales tras una mesa del Hotel Palace, como si fueran unos spitting image o seres mitológicos aparecidos de otro mundo. _Se dice por ahí que los viejos rockeros nunca mueren. _¡Ja, ja! Lo que hacemos es lo que nos gusta y, en este caso, a vosotros también os gusta (responde Shenker). A lo mejor hay un Dios a quien le gustan los Scorpions (añade Meine). _¿Por qué ese dinosaurio en la portada de su nuevo disco? _(Meine) Podría referirse al rock o a la música clásica, pero en concreto, éste está vestido para matar, preparado para una noche en la ópera. La verdadera razón de escogerlo es porque no nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio. (Jabs) Su nombre es Glory, y éste es su mejor momento. _Llegan con dos recopilatorios consecutivos. ¿Es Scorpions una banda para nostálgicos? _(Meine). Se puede tomar como nostalgia si se compra el disco con la intención de volver a escuchar canciones que escribimos hace 15 años, como Lady Starlight o Still loving you, pero esa es gente que está muy lejos de la escena musical de ahora o de la música en general. (Shenker) Nosotros, como músicos, somos viajeros. Viajamos en el tiempo, y lo que hemos hecho ahora ha sido recrear nuestras mejores canciones con grandes arreglos clásicos, el mejor trabajo orquestal y juntarlo todo para hacer que la música de ayer sea la música de hoy. (Jabs) Yo creo que cuando encuentras los discos en una tienda de discos y no de antigüedades ya no es nostalgia. _El año pasado tocaron con Rostropovich y ahora con la Filarmónica de Berlín. ¿Cómo se lo han tomado los puristas de la música clásica? _Lo han entendido e interpretado como una provocación (dice Meine). Es algo que nunca habrían querido ver porque este disco toma a una leyenda clásica, un monumento sagrado, y lo derriba para llevarlo al mundo real del rock y el pop, así que nos odian. Pero te voy a contar una cosa: hace poco me encontré con una mujer en el ascensor del hotel y me dijo «¡ah, tú eres el que cantó con la OFB!, os vi en la televisión francesa. Debo decirte que no me gustó nada en el momento, pero hoy os doy las gracias porque habéis construido un puente para la gente joven a la que no le gustaba la música clásica». _¿Y ustedes eran aficionados a la música clásica antes de meterse en este berenjenal? _No todos los días, pero yo empecé a tocar la guitarra gracias a los discos clásicos que tiene mi padre (responde Jabs). Viviendo en Alemania es normal escucharla, aunque no voy regularmente a conciertos (añade Meine). Ahora intentaré hacerme con una buena colección de Herbert von Karajan.