Nicholas Carr: «Internet erosiona el pensamiento profundo»

RED

El experto estadounidense asegura que la Red está cambiando nuestras mentes y perjudicando nuestra autonomía para pensar con su inmediatez y sus distracciones permanentes

02 abr 2011 . Actualizado a las 12:08 h.

Nicholas Carr lleva dos décadas escribiendo sobre nuevas tecnologías para los principales medios internacionales, The New York Times, The Wall Street Journal, Financial Times o Die Ziet, entre otros muchos. En su célebre artículo ¿Google nos vuelve estúpidos?, publicado en The Atlantic en el 2008, condensó uno de los debates más importantes de nuestro tiempo: ¿mientras disfrutamos de las bondades de la Red estamos sacrificando nuestra capacidad para leer y pensar con profundidad? En su últimos libro, Superficiales, desarrolla ese argumento y sostiene una tesis polémica: Internet está cambiando nuestro cerebro y la forma en que pensamos, dificulta nuestra capacidad de atención con sus continuas distracciones e interrupciones, que impiden concentrarse y profundizar. Hasta tal punto que al ser humano cada vez le cuesta más leer un libro y asimilar textos largos, acostumbrado a la inmediatez de la Red. Efectos que él mismo sintió, al percatarse de que su capacidad de concentración se había reducido, y que le llevaron a escribir este libro. Se dio cuenta de que «era más importante lo que estaba perdiendo que lo que ganaba». Por eso, se rebela contra el triunfalismo reinante y revela el lado negativo de la Red, basándose en estudios científicos y recuperando las enseñanzas de Marshall McLuhan y su célebre máxima, «el medio es el mensaje».

-¿Qué está haciendo Internet en nuestras mentes?

-Internet fomenta el rastreo, nos hace ser muy buenos haciendo multitareas, pero perjudica nuestra capacidad para mantener la atención, nos hace menos contemplativos y reflexivos y por ello erosiona nuestra capacidad de pensar de forma autónoma y profunda. Tiene muchas cosas buenas, es muy eficaz para acceder de forma inmediata a la información y nos permite contactar con nuestros amigos. Las nuevas tecnologías con útiles y divertidas. Por eso las usamos. Pero tienen un precio, el debilitamiento del pensamiento más profundo, conceptual, crítico y creativo, que necesita reflexión y aislamiento y no la distracción permanente que supone conectarse. La capacidad para centrarse en una sola cosa es clave en la memoria a largo plazo, en el pensamiento crítico y conceptual y en muchas formas de creatividad.

-Usted dice que está cambiando nuestro cerebro y nuestra forma de pensar.

-Los cambios en nuestros hábitos mentales producen cambios físicos en el cerebro. Este se adapta mediante cambios químicos y celulares que persisten cuando apagas el ordenador. Internet establece nuevas conexiones en el cerebro que antes no utilizábamos, pero también debilita otras que abandonamos. Se ha descubierto que incluso cuando no estamos conectados nos cuesta mucho concentrarnos en una idea en particular. Aunque creamos que estamos mentalmente relajados, en nuestro cerebro sigue actuando esa nueva tecnología.