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Tras la unidad perdida

La Voz

PESCA Y MARISQUEO

VÍTOR MEJUTO

El conselleiro de Pesca se entrevista hoy con representantes de las organizaciones que formaban Cemega Las transformaciones que se están produciendo en la estructura del sector productivo del mejillón ocupan hoy buena parte de la agenda del conselleiro de Pesca. Amancio Landín recibe en Santiago a representantes de Opmega, la Confederación Sur y la Federación Norte. Pretende escuchar a todas las partes para luego actuar como mediador. El objetivo: lograr que los bateeiros recuperen, cuanto antes, la unidad en el mercado. Una unidad reclamada por todas las partes, que consideran imprescindible «que esteamos todos a unha». Esos deseos chocan con la realidad: un mercado dividido actualmente en dos grupos. El nacimiento de una nueva central de ventas en el sur es percibido por muchos como una puerta a la esperanza.

05 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

R. E. VILAGARCIA La Organización de Productores de Mexillón de Galicia, Opmega, ha sido la principal impulsora de la creación de la nueva central de ventas. Su presidente Fino Gondar, es contundente cuando habla de la nueva entidad: «desfíxose Cemega para mellorar, e neso estamos». Por eso, considera imprescindible que en esta nueva andadura «aprendamos dos erros do pasado e eliminemos de raíz os atrancos que impediron ata agora chegar a acordos importantes». Gondar pretende que la central funcione con un nuevo sistema de sufragio: los acuerdos, para ser aprobados, deberán conseguir el respaldo de dos tercios de los socios. Una mayoría «ampla e que dotaría de estabilidade ó sector». Todo eso, dice el presidente de Opmega, «ata que todos os mexilloneiros galegos pertenzamos a única casa, sexa Consello Regulador, ou sexa outra cousa con outro nome». Esa última reflexión también la realiza José Ramón González Boo. El último presidente de Cemega, integrado en la Federación Norte, considera que «non ten que resultar perigoso para nós a posta en marcha da nova central formada por Opmega e o Sur». Va más allá y apunta que «para o sector pode resultar positivo este intento de coordinación». Retomar las negociaciones José Ramón González Boo espera que «tarde ou cedo volvamos estar todos unidos, unha vez que se poidan sortear os problemas que hai plantexados neste momento e que ata agora non conseguimos minimizar». De momento, reconoce que «non recibimos ningunha oferta de diálogo para retomar o proxecto de Cemega, que consideramos que foi moi válido». El deseo de que la unión entre los productores se produzca de forma definitiva es compartido también por el actual presidente del Consello Regulador do Mexillón de Galicia, José Figueira. Estos días está celebrando reuniones con todas las partes para conocer, de primera mano, los problemas que condujeron a la ruptura de la central de ventas. Sobre la nueva entidad, considera que «en principio, é positivo calquer intento de aglutinar o sector, pero sempre e cando non se repitan os erros que se detectaron no funcionamento de Cemega», explica. Pero, dice, «antes de facer unha valoración definitiva, haberá que saber como se fai, é dicir, como van ser os repartos, a reserva de cupos e todo o demais». Optimismo en el Sur Mucho más optimista se muestra Olimpio Castelo, presidente del Consello hasta el pasado año y firme defensor de la centralización. «Coa ruptura de Cemega parecía que se viña todo abaixo, que o sector se rompía. Esta nova central ven demostrar que non, que aínda hai unidade entre unha ampla maioría», dice. Asegura que la nueva entidad formada por Opmega y el Sur «será un pouco máis débil no que respecta ó número de socios, pero moitísimo máis forte nas súas bases ideolóxicas». Y es que fuera se han quedado «cincocentas bateas, e aínda poden ser menos se se verifica a posibilidade de que entren máis asociacións na central». También Ángel Padín, representante de Amegrove, comparte esas expectativas. «Cemega naceu mal parida. É mellor que o medio se descompuxese para volver nacer sobre uns pilares máis sólidos», explica. Considera normal la existencia de diferentes planteamientos. «Nunha familia tan grande como a dos mexilloneiros é normal que haxa problemas, pero se se consigue xuntar a boa parte do sector é probable que consigamos volver a funcionar unidos. Así se gañan moitos cartos», concluye. José Daporta es depurador y, al mismo tiempo, propietario de bateas. Considera imprescindible que el sector se estructure sobre unas bases estables. La nueva central, a su juicio, contribuirá a mantener los valores actuales del mejillón, ya que controlará el ochenta por ciento del producto.