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El visor submarino de Bouzas, por dentro

A.PASCUAL VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

Desde los trescientos metros de pasarela de acceso al observatorio submarino se aprecian las islas Cíes.
Desde los trescientos metros de pasarela de acceso al observatorio submarino se aprecian las islas Cíes. CELE RODRIGUEZ

El Puerto abrirá este viernes días el observatorio, que alcanza los 10 metros de profundidad, y prevé organizar visitas de unas quince personas por turno

23 jul 2026 . Actualizado a las 08:24 h.

La pasarela de acceso a Peiraos do Solpor es una experiencia en sí misma. Los trescientos metros de pantalanes sobre el mar que conecta el paseo de los Peces con el gran visor submarino instalado en Bouzas ofrece una impresionante perspectiva de las islas Cíes coronando las aguas de Vigo. Al cruzarlo y descender por las escaleras en caracol de la moderna infraestructura, la belleza de la superficie de la ría da paso a la de los fondos marinos.

Después de seis años de diseño y búsqueda de apoyos y de otros dos de ejecución, el Puerto ultima la inauguración de este observatorio que alcanza unos diez metros de profundidad. Aunque dispone de un ascensor para garantizar el acceso a todos los públicos, el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Botana, aconseja descender a pie «para que uno pueda sentir con más precisión la experiencia de sumergirse», detalla. Este viernes abrirá las puertas del visor a los visitantes, revolucionando la forma de observar la biodiversidad marina. Sin filtros.

XOÁN CARLOS GIL

Al llegar abajo, el elemento central de la estructura es un espacio circular cubierto con enormes ventanales que permiten contemplar las especies de la ría en su hábitat natural. A su alrededor, se han instalado sistemas diseñados para favorecer la colonización de la flora y la fauna, convirtiéndose en la primera ecorreserva de un puerto gallego. A través de los cristales, que, según la Autoridad Portuaria, un equipo de buzos limpiará con frecuencia para asegurar la visión, ya se aprecian abundantes bancos de sargos, pequeñas lubinas, brillantes peces ballesta o simpáticas salpas. «Los fondos se van regenerando y la vida está surgiendo», reflexiona Botana.

Además, los técnicos han sumergido en varias localizaciones del entorno arrecifes artificiales para ayudar a que se conformen refugios para los ecosistemas. Los que se encuentran en la zona de acceso ya se han cubierto de algas, buena señal de vida en la zona. Otros apoyarán a las praderas marinas que surgen en fondos fangosos como los de Bouzas. En ellas habitan, por ejemplo, los caballitos de mar, una especie por la que aguarda con ilusión el máximo representante portuario, tras el éxito de la iniciativa dedicada a estos animales localizada en las dársenas de A Laxe.

XOÁN CARLOS GIL

En el visor todo está medido para simular las condiciones de mar. El suelo brilla y está cubierto de conchas, imitando la arena cubierta por agua en las profundidades de la ría. «Ha sido una obra realizada con detalle», reconoce Botana, que admite que se trata de su proyecto «más personal» y que ha invertido ocho años de trabajos para convertirlo en una realidad. La infraestructura ha contado con el respaldo de la industria naval viguesa, pues el astillero Cardama ha forjado el acero de su estructura interior para asegurar el aislamiento de un visor sometido constantemente a las condiciones del mar. Después, se ha recubierto con varias capas de hormigón.

Antes de que culmine el mes, el observatorio recibirá a sus primeros visitantes. El Puerto está diseñando un plan de trabajo para que, una vez superada la etapa inicial, se organicen visitas de entre 10 y 15 personas por turno. Durante el invierno, la intención de la Autoridad Portuaria es organizar visitas con niños y estudiantes de colegios de Vigo y su área metropolitana y del conjunto de Galicia, que conforman el público principal por el que surgió Peiraos do Solpor. Para las generaciones más jóvenes han diseñado un laboratorio natural en el que aprender sobre la cadena trófica y los ejemplares marinos más emblemáticos de las Rías Baixas.

Integración

El proyecto podrá servir como modelo replicable para otros puertos europeos interesados en integrar infraestructura y restauración ambiental. Con Peiraos do Solpor, la Autoridad Portuaria quiere demostrar que es viable la convivencia de los ecosistemas, y su regeneración, y la actividad de sus terminales. Y, de paso, salda una deuda pendiente con la ciudadanía al devolver a la ciudadanía el acceso a un espacio que tuvo que ceder con la escollera de Bouzas.