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La fórmula del éxito de la lonja de Canido: «Vendemos todo al público, a veces en una hora»

Alejandra Pascual Santiago
alejandra pascual VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

Iago Soto, patrón mayor de Vigo, y Patricia Fernández, trabajadora de la lonja, muestran centollas.
Iago Soto, patrón mayor de Vigo, y Patricia Fernández, trabajadora de la lonja, muestran centollas. M.A.

La cofradía viguesa recupera el pulso con un sistema directo y de proximidad

13 mar 2026 . Actualizado a las 02:31 h.

«Hoy, por ejemplo, el último barco descargó a las seis y media de la mañana y una hora después, a las siete y media, ya teníamos todo vendido. Y no fue una excepción; nos pasa generalmente». La explicación que ofrecía ayer a pie de muelle Patricia Fernández Castro no puede ser más ilustrativa. La trabajadora de la lonja de Canido, veterinaria de formación y ahora experta de la fauna marina, es testigo del interés que ha despertado la reactivación de la lonja de esta villa marinera, que disfruta de una segunda vida tras convertirse en un punto de venta directa a particulares.

Iago Soto, biólogo y patrón mayor de la Cofradía de Vigo, ha capitaneado la recuperación de este edificio que devuelve a la parroquia de San Miguel de Oia la condición de puerto independiente que lo caracterizó en el siglo XX, antes de que las organizaciones del sur de Galicia centralizasen el grueso de su actividad en O Berbés. La transformación ha dado paso a un pequeño mercado que no mueve cantidades gigantescas, pero que está logrando destacar en el área de Vigo por su sencilla trazabilidad y «por frescura a tope, que es nuestra máxima», expresa Soto. Patricia lo explica así: «Esta mañana, clientes que vinieron a por choco se lo llevaron vivo». Posiblemente, operar bajo un modelo de altísima proximidad esté dinamizando su popularidad y funcionando como un imán entre clientes y restaurantes. Y ello, a pesar de que «aquí no podemos limpiar el ejemplar como harían en una pescadería y han de llevarse la pieza entera», señalan.

M.A.

El pósito de Canido ya dispone de una flota de ocho embarcaciones que nutren sus bandejas de pescados y mariscos que capturan entre las islas Cíes, Monteferro y Cabo Home, además de por Toralla. Arrancaron con tres barcos que iban al pulpo «y ahora descargan otros tres de pescados y dos embarcaciones más que van variando» en función de la fertilidad de las aguas de la ría cada temporada. Y trabajan desde quisquilla a erizos y percebes pasando por especies de roca y suculentos ejemplares de marisco.

La tecnología ha tenido mucho que ver en el resurgimiento de la lonja. «Bien tempranito», la trabajadora pone al día a la clientela sobre la oferta disponible y el precio a través de WhatsApp. Este modelo se venta se extendió como la pólvora entre vecinos y residentes, «y en seguida cubrimos el máximo de participantes por grupo, que entonces era 500». El proyecto les está sirviendo para acostumbrar a su público, entre el que tambien hay gente joven, a los ritmos del oficio del mar, emplazándolos a acudir en función de las horas de cada descarga. 

Un modelo para revitalizar el oficio en una etapa de mares revueltos

El éxito que ha cosechado la Cofradía de Pescadores de Vigo en la lonja de Canido es una bocanada de oxígeno para un sector que atraviesa una etapa aciaga a causa del desplome de trabajadores dispuestos a hacer del mar su oficio, del número de pescantinas en las plazas y por el descenso generalizado del consumo de pescado en el territorio nacional. El Ministerio de Pesca cifró en noviembre del 2025 en 17,8 los kilos consumidos per cápita en hogares de España, 300 gramos menos que el año anterior. Sin embargo, predomina el consumo en fresco, una circunstancia que casa con el interés de la organización que dirige Iago Soto por especializar el pósito de la parroquia de San Miguel de Oia en productos recién pescados. El patrón mayor confía en que la pesca artesanal de kilómetro cero se convierta en un refugio para la profesión y contribuya a favorecer el relevo generacional.

Atención

El modelo de venta directa al público que ha implantado la zona viguesa ha despertado el interés de otras organizaciones gallegas, como la de Ferrol, cuyos representantes desembarcaron en Canido para conocer más de cerca este sencillo sistema que, sin embargo, funciona. El sistema de la de Oia discurre por un camino por el que también transitan los pescadores de Baiona, que en el 2023 apostaron por las ventas sin intermediarios, del mar al plato. Cesantes y Redondela también se acogieron en su día a la propuesta.