La patronal del sector ve «inviable contratar personas sin experiencia que ya cuestan más de 2.000 euros al mes»
28 feb 2026 . Actualizado a las 22:35 h.Tras la reciente subida del 3,1 %, el salario mínimo interprofesional (SMI) asciende este año en España a 1.221 euros mensuales, por catorce pagas. Sumado a los anteriores, este incremento «sin negociación» representa un 66 % desde el 2018, según la Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Empresarios Detallistas de Pescados y Productos Congelados (Fedepesca). En un comunicado, Fedepesca dice que las pequeñas pescaderías no pueden asumirlo porque «es inviable económicamente contratar a personas sin experiencia, que ya alcanzan un coste de más de 2.000 euros al mes (incluyendo pagas extras, cotizaciones, vigilancia en la salud etc.)». En nombre de las «más de 6.000 pescaderías» que representa, la patronal del sector «denuncia que el Gobierno de España está convirtiendo en vulnerables a sus autónomos».
En su nota de prensa incluye declaraciones de Juan Aquilino, socio de Fedepesca en Valladolid, quien asegura que «no podemos subir precios, los consumidores no quieren pagar más por sus pescados y mariscos, pero no paran de incrementarse los costes, tanto los laborales, como la gasolina, la luz, más exigencias, por lo que se compromete la viabilidad de nuestros pequeños negocios familiares». Manuel Almazán, asociado la patronal en Soria, apunta que «cuando nos planteamos contratar a una persona que nos ayude a sacar adelante el negocio familiar, nos encontramos con que es casi imposible, las autoridades educativas no los han formado, tenemos que enseñarles en el puesto de trabajo». Otro opinión que asigna a su asociación en Bilbao incide en las dificultades para encontrar personal: «además de ser casi imposible, no sabes si se van a presentar o no, especialmente la gente nueva, el absentismo laboral está disparado, y entonces te toca hacer tu trabajo y el de tu empleado, cuando tú ya no puedes asumir más». «Seguir así es muy difícil, nos están empobreciendo», afirma Fedepesca que le transmiten asociados de Burgos.
«Nosotros trabajamos 6 días a la semana, empezando de madrugada, entre frío y hielo, sin apenas descanso, pues los domingos tenemos que dedicarlos a rellenar papeles. En estos negocios familiares siempre hay faena», comenta Álex Goñi, presidente del Gremi de Peixaters de Catalunya y vicepresidente de Fedepesca. Francisco Abad, presidente de Fedepesca, recuerda que «muchos de nosotros empezamos a trabajar de niños, en una España en la que no había los derechos de los que afortunadamente disfrutamos ahora». Reivindicando a los pescaderos como «auténtica clase trabajadora», considera el actual SMI un «maltrato tras toda una vida trabajando» a un colectivo en el que «muchos empezamos a trabajar de niños, no pudimos estudiar y, con gran esfuerzo y orgullo, hemos conseguido montar nuestros pequeños negocios familiares, madrugando cada día y luego abriendo en horario comercial, incluidos sábados, y contribuyendo al desarrollo económico y social de nuestro país».
La patronal añade en su comunicado que estas declaraciones son algunas de las expresiones de «frustación y falta de comprensión de cómo funcionan los pequeños negocios por parte del presidente del gobierno y la titular del Ministerio de Trabajo, que hacen afirmaciones como si todas las empresas fueran multinacionales». Sobre el impacto de la reciente subida del SMI, asegura que «se traduce en un coste real de más de 600 euros al año, no los 37 euros al mes de los que hablan desde el Gobierno», que multiplicando por 14 pagas resultan 518 al año.