Depuradoras arousanas: «A este ritmo, os galegos imos quedar sen mercados»
SOMOS MAR
El segundo eslabón de la cadena mar-industria acusa el parón productivo
18 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La mortandad del marisco en la ría de Arousa es un problema de grandes dimensiones que tiene consecuencias más allá del sector productivo. Las depuradoras que trabajan con producto local acusan también la complejidad de la situación. Si la producción se hunde, el resto de la cadena va detrás. A estas alturas, con las mariscadoras en tierra y las lonjas desabastecidas, no pueden servir producto, como la almeja, una circunstancia que supone una importante caída en la facturación para quienes exportan el bivalvo a todo el territorio nacional.
La problemática se extiende en el tiempo, hace quince días que no se subasta en buena parte de Galicia, y en muchos puertos no se volverá al mar, al menos hasta marzo. Así que en muchas depuradoras «tocará pechar», tal y como señala Rebeca Casal, desde De la Ría al Plato. Su depuradora trabaja con marisco gallego, y el resto de productos que comercializa son en su mayoría, de distribución, así que lo más probable es que mantenga la nave cerrada hasta que la cosa cambie, pero no es muy optimista con la situación. Lo que está pasando obliga a muchos, si quieren sobrevivir, a trabajar con marisco de fuera, lo que podría acabar con el mercado gallego, y a ella le preocupa especialmente.
«O problema económico é grande porque está baixando moito a facturación», explica. Las causas van más allá del tren de borrascas registrado y la cantidad de agua dulce que causa la mortandad del marisco. La cuestión es peliaguda, pues hay quien opina que antaño ya hubo inviernos con más lluvia, se iba al mar y se extraía marisco, pero lo que está pasando ahora hace tiempo que no se recuerda. Incluso hay quien desde el propio sector apunta ya a que en diciembre había marisco de talla comercial y se podría haber trabajado con una cierta normalidad, cosa que no sucedió, dicen algunas voces, porque es más fácil acogerse a un cese de actividad.
«Non recordo nunca na vida que pararan as lonxas, non o recordo nin no covid, a última vez que se parou en seco que eu recorde foi co Prestige», dice Casal. Una buena parte del sector clama contra la situación y pide que se haga algo porque «a este ritmo vamos a quedar sen mercado os galegos, está vindo produto de fora e nós aquí a esperar a que decidan, a que se calme a cousa, a que non chova…”, dicen.
También es cierto que al mar no se le deja descansar y que se exporta más cantidad que hace décadas, por lo que todo apunta a múltiples causas para un gran problema. La cuestión requiere un análisis profundo, tanto desde el ámbito político como desde el sector de mar.