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Nueva Zelanda suspende la búsqueda del jefe de máquinas del Viking Bay

somos mar REDACCIÓN / LA VOZ

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Se entiende que cayó por la borda, explican desde el Centro de Coordinación de Rescate Marítimo de Nueva Zelanda

30 dic 2025 . Actualizado a las 13:55 h.

El Centro de Coordinación de Rescate Marítimo de Nueva Zelanda (RCCNZ) ha suspendido la búsqueda de Juan Carlos Broullón, el jefe de máquinas vecino de Bueu, que desapareció del palangrero de Vigo Viking Bay cuando este faenaba a 570 millas náuticas al nordeste de la parte superior de la Isla Norte de Nueva Zelanda y a unas 450 millas náuticas al sur de Fiyi. Según informaron desde ese servicio, «todos los recursos de búsqueda implicados en la búsqueda del oficial del espadero». Este lunes ya solo habían facilitado coordenadas para el rastrero al propio pesquero afectado. En ningún momento se reportó avistamiento alguno, precisan desde el RCCNZ. Entienden que el marinero gallego «se cayó por la borda».

El servicio de salvamento neozelandés —que tiene asignada una de las zonas de salvamento y rescate más amplias del mundo, con más de 30 millones de metros cuadrados— señala que ha llevado a cabo una búsqueda exhaustiva en la zona donde desapareció el pescador desde que se notificó a las autoridades, que fue alrededor de las 9:10 del domingo 28 de diciembre (pasadas las ocho de la tarde del día 27 en España).

Explican asimismo que «las áreas de búsqueda se identificaron a través de modelos de deriva realizados por el Centro de Coordinación de Rescate Marítimo, que luego se transmitieron a los buques en el área y al avión P-8A Poseidon de la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda, que apoyó la búsqueda ese 28 de diciembre.

Según explican, el barco en el que estaba enrolado el jefe de máquinas de Bueu atracará en los próximos días en Fiyi. Precisamente, del puerto de Suba había zarpado el pesquero vigués, de la armadora Casilmar Gestión, el día de Nochebuena, después de una semana amarrado.

En un comunicado, el RCCNZ quiere agradecer a las embarcaciones involucradas en la búsqueda en el agua su colaboración, así como a la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda que apoyó a través de su P-8A Poseidon.