Doce estaciones medirán salinidad y temperatura del agua en la costa gallega
SOMOS MAR
Mar coloca sondas para mejorar la información sobre las zonas marisqueras
06 dic 2025 . Actualizado a las 04:55 h.Tener datos, buenos datos, es crucial para poder desarrollar cualquier tipo de trabajo científico. A través de varios departamentos, entre ellos el Intecmar, Galicia lleva años tejiendo una tupida red de estaciones y puntos de muestreo que permitan conocer la realidad de la costa. Sin embargo, había un capítulo que se quería mejorar: la obtención de información sobre valores como la salinidad o la temperatura del agua en zonas poco profundas, un trabajo que solía realizarse de forma manual y con una periodicidad semanal, lo que no acababa de satisfacer las necesidades de un sector, el marisquero, atrapado en una crisis productiva sin precedentes. En este contexto, la Consellería do Mar decidió poner en marcha una red de estaciones costeras que facilitarán datos continuos de temperatura y salinidad del agua. Es «información estratéxica para a xestión do recuso, o desenvolvemento de ferramentas de predición e outras aplicacións de interese no ámbito da oceanografía». Es, además, información que se quiere hacer accesible a todas las personas interesadas a través de una web.
El proyecto echó a andar en el año 2022, con la adquisición de tres sondas que se instalaron, a modo de experiencia piloto, en Os Lombos do Ulla, Miño y Barallobre bajo el paraguas del proyecto Redecos, capitaneado por el Intecmar y la Federación Galega de Confrarías.
Con esos tres elementos se testó la eficacia de un sistema que, en una segunda fase, se extendido a un total de doce puntos de la costa gallega. De momento, se han colocado ocho, aunque en realidad solo seis están operativos: para perplejidad de los responsables de esta nueva red de estaciones, dos de los sensores —en concreto los ubicados en Cedeira y en Barallobre— han sido robados.
¿Cuál es el objetivo de la creación de esta red? Según se explicó ayer en la presentación de la plataforma, lo que se persigue es disponer de datos de salinidad y temperatura en zonas poco profundas: zonas en las que las oscilaciones de esos valores pueden ser muy bruscas y tener consecuencias tremendas sobre los bancos marisqueros, que se suelen encontrar en esas áreas. Antes, el sistema de registro de datos ofrecía una foto fija semanal del estado de las distintas zonas. Ahora, explicaban ayer los responsables de la red, se dispone casi de «un vídeo», de datos tomados de forma continua lo que permite mejorar de forma considerable los análisis y las tomas de decisiones. Precisamente, fueron datos recabados por las nuevas balizas los que sostuvieron en su día la solicitud de declaración de zona catastrófica para las zonas marisqueras arrasadas en 2023 por unas intensas lluvias.