Coinba, la última gran referencia industrial de Vilaxoán, echa el cerrojo sin avisar a su plantilla
SOMOS MAR
Tras diez meses sin actividad productiva, la nave lleva cerrada a cal y canto desde el día 6 sin noticias de la propiedad y con pleitos laborales
23 sep 2025 . Actualizado a las 21:31 h.Apenas unos días después de conocerse la puesta en venta de la antigua fábrica de Cuca por parte de la multinacional italiana Bolton Food, Vilaxoán se enteraba este martes de la que, esta vez sí, parece ser la estocada definitiva al último gran emblema industrial que se mantenía a flote en la localidad. Acompañada de tres trabajadoras fijas-discontinuas y de un hasta hace escasos meses compañero de fábrica, Mar Vila, responsable del área de Mar de la CIG en O Salnés, denunciaba a las puertas de Coinba el «peche patronal encuberto» de la centenaria Compañía Industrializadora de Bacalao SL.
Las trabajadoras contaron que la fábrica acumulaba diez meses sin actividad productiva, con el último lote de marisco manufacturado el 21 de noviembre del 2024. Desde entonces, acuciada la propiedad por varios requerimientos de Sanidade e Inspección Laboral, solo las dos empleadas de la oficina y el gerente acudían diariamente a sus puestos en la nave de O Preguntoiro. Su única ocupación, al menos sobre el papel, encargarse de llevar adelante las obras requeridas por las autoridades competentes para poder reactivar a pleno rendimiento la producción de langostino, atún y el embalaje de otros productos congelados —el negocio matriz, el bacalao, fue desechado en el verano del 2022 tras el desembarco en la propiedad de Eusebio Novás y un socio de este—».
El viernes 5 de septiembre fue la última vez que alguien vio a la gente del área de oficinas en Coinba. Al día siguiente y una semana después, el sábado de la celebración del festival Revenidas, empleados de la empresa observaron cómo se llevaban en unos camiones los vestuarios de obra de uno de los laterales de la fábrica, en los que las contadas operarias que seguían en nómina se cambiaban hasta el cese de la actividad fabril al encontrarse la nave en medio de las reformas exigidas por las autoridades competentes.
Tanto las trabajadoras como la CIG ha intentado reiteradamente sin éxito ponerse en contacto con el gerente de Coinba para tener información sobre el estado de la empresa y, también para reclamar la recuperación de los objetos y el material personal que las empleadas tenían en la caseta de obra que les servía de vestuarios, hoy en paradero desconocido.
Denuncia en la Policía Local
Así las cosas, la CIG interponía este martes una denuncia por este último hecho ante la Policía Local. Una gota más en un mar de atentados contra los derechos de los trabajadores por parte de Corporación Vasiliev, nombre de la compañía que en el año 2022 adquiría a la empresa fantasma Vinova la propiedad de Coinba, que desde finales del 2023 había incurrido en sucesivos incumplimientos de pagos a su plantilla.
Con ayuda de la CIG, cuatro trabajadores fijos de la firma han ganado ya en los últimos meses sendas demandas laborales reclamando mensualidades adeudadas —hasta cinco meses alguno— y la rescisión de sus contratos ante el cierre patronal encubierto que, ahora, denunciará administrativamente el sindicato nacionalista ante el departamento de trabajo de la Administración. Además, el 13 de noviembre está fijado un juicio en el que las siete operarias fijas-discontinuas que quedan formalmente en plantilla al margen de oficinas reclamarán la rescisión de sus contratos y sus correspondientes indemnizaciones.
Mirando al litoral de Vilaxoán, Mar Vila volvió a clamar contra la dramática situación industrial de la localidad: «Vilaxoán está a quedar sen ningunha industria do mar. É un peche tras outro, un ermo empresarial. As Administracións públicas teñen a responsabilidade de que isto non sucedera».