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El Tafra 3, con dos gallegos que están a salvo, viraba el aparejo cuando fue abordado

E. A. REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Varios pesqueros rastreaban la zona en busca de cinco mauritanos desaparecidos

14 sep 2025 . Actualizado a las 18:50 h.

A plena luz del día, en una jornada despejada y con buena visibilidad, el mar como un plato y gaviotas revoloteando... En esas plácidas condiciones, frente a la costa de Nuadibú, la tripulación del Tafra 3, un pesquero de capital gallego-mauritano que ondea pabellón de ese país africano, estaba en la tarde-noche del viernes virando el aparejo del arrastrero cuando un enorme buque factoría con pabellón de Gambia —pero, al parecer, de armador lituano—, el Right Whale, un coloso de 105 metros de eslora, abordó la embarcación mauritana, de escasos 35 metros. A consecuencia del impacto, se abrió una brecha de grandes dimensiones en el casco, por el costado de estribor del buque gallego-mauritano, que hizo que este, en muy poco tiempo, acabase en el fondo del mar y sus marineros en el agua.

De las 26 personas que había enroladas a bordo, entre las que se contaban tres españoles (dos gallegos y un andaluz), 21 pudieron ser rescatadas por otras embarcaciones —algunas de ellas también de capital gallego e, incluso, de la misma casa que el Tafra 3— que faenaban en las inmediaciones. El propio barco factoría de Gambia habría recogido a cuatro de los náufragos, según aseguraron fuentes del sector que siguieron por teléfono en contacto con la tripulación de los buques que participaban en la búsqueda. Otro arrastrero del mismo socio gallego, la empresa Baiapesca, con sede en Vigo, también acercó a tierra a varios supervivientes.

No corrieron la misma suerte otros cinco trabajadores, todos ellos de nacionalidad mauritana —la mayoritaria a bordo—, a los que, al cierre de esta edición, seguían buscando por la zona del naufragio otros pesqueros y, según Efe, una patrullera mauritana. Además de los marineros mauritanos y de los tres españoles, había una persona de nacionalidad senegalesa y otra de Ghana. Como los españoles, estos también están a salvo, descansando en un hotel, después de haber recibido atención médica y haber sido inspeccionados por las heridas, de carácter leve, que se hicieron durante el accidente marítimo. Los dos gallegos rescatados, ambos patrones del barco, son Javier Gestido Piñeiro, de la localidad marinense de Ardán y José Manuel Diz García, también de Marín, como confirmó la alcaldesa del municipio. El tercer español es también un oficial, el jefe de máquinas, aunque no ha trascendido su identidad y solo se ha comunicado que es de Huelva.

Maniobras restringidas

Cómo el pesquero de capital mixto acabó arrollado por un arrastrero pelágico el triple de grande, es algo que no aciertan a explicar fuentes del sector y sobre lo que no han querido hablar ni la empresa, ni fuentes oficiales.

De los vídeos e imágenes que han circulado por las redes, los profesionales consultados señalan que se aprecian claramente las puertas de arrastre y que en la pasteca de popa hay dos cables, las malletas, que evidencian que el barco se encontraba en faenas de pesca y, por tanto, tenía difícil maniobrar para esquivar el impacto. Desconocen si el buque factoría iba en arrastre o estaba navegando y, por tanto, a qué embarcación de las dos le correspondía actuar para esquivar el abordaje.

El antiguo Playa de Loureiro, un buen barco al que todavía recuerdan en Marín

La historia del Tafra 3 es la misma de éxodo de otros muchos barcos comunitarios. La que, sin ir más lejos, este año han escrito 17 pesqueros. Arrastrero cefalopodero de los adscritos a Anacef, en el 2021 arrió el pabellón español e izó el mauritano. Es, dicen los armadores, un «buen barco», bien cuidado, al que recuerdan cuando se llamaba Playa de Loureiro y tenía su base en Marín. Oficiosa, porque la oficial era Las Palmas.

El socio español es Baiapesca, que administra Genaro Martínez. Tiene, el Tafra 1 y Tafra 2 (este participó en el rescate), que faenan también en caladero mauritano.