«Perlas» como las ostras entre meros y humildes «peones»

El mal tiempo y el puente festivo mermó  género en los mostradores de las pescaderías


redacción

No era ayer el mejor día para ir al mercado. El mal tiempo se ha confabulado con un puente festivo que ha hurtado género a los mostradores de las plazas de abastos. No obstante, ha habido opción para encontrar algunas perlas, como las ostras, planas -autóctonas gallegas- y rizadas, entre los habituales y algún humilde reaparecido.

mero

Del mar, la cherna. No rima con... «y de la tierra el cordero», pero lo cierto es que lo que en Galicia se llama mero (Epinephelus marginatus) es, en realidad, cherna (Polyprion americanus). Está en temporada y su sabor es espectacular. Tanto como para protagonizar el refrán que elige «de la mar, el mero». Ayer lo había en la plaza de Lugo, en A Coruña. Lo dispensaba Pescados Rabina, a 38 euros el kilo si se llevaba la pieza entera y a 80 si se optaba por comprarlo al corte. 

ostra

Plana y rizada. La cuenta atrás para Navidad ha atraído a las ostras a los mercados, en los que ha hecho su aparición posiblemente para que los consumidores recuerden que también existen, que hay disponibilidad y que se puede contar con ellas. En sus dos variedades: la plana, que es la autóctona gallega, y la rizada, que era de fuera pero que se ha hecho un hueco en Galicia. La mayoría son de cultivo, aunque también se pueden encontrar salvajes: las que extraen los mariscadores de Noia, Bueu, Pontedeume... Claro que en cantidades pequeñas.

Raya

Para caldeiradas. Con estas temperaturas, el cuerpo pide comer caliente. El pescado, también. En guiso o caldeirada, a poder ser. Y la raya es, sin duda, la reina de esa preparación. Además, ahora que viene enmallada en los miños que buscan la centolla, se prodiga en esta temporada y es fácil encontrarla en los mostradores de casi todas las pescaderías.

abadejo

Con sello gallego. También es carne de caldeirada. Además es de aquí. Gallego. El que vendía ayer Pescadería Yolanda, en el mercado de Monte Alto, venía de Fisterra, en piezas de gran tamaño y mejor color.

Peón

Con menos escama. En ese mismo puesto, Pescadería Yolanda vendía peones. Todo un revival de la gastronomía gallega que, como explica Yolanda Blanco, se dejó de vender porque tiene mucha escama y limpiarlos es muy laborioso. Demasiado en tiempos como los actuales, más dados a recurrir a las bandejas de limpios, cuando no ya preparados. Pero los que ayer vendía eran del arrastre y apenas tenían ya escamas, con lo cual poco más había que hacer que rebozarlos en harina y echarlos a la sartén, colocaditos uno al lado de otro para voltearlos, cual tortilla, todos a la vez.

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