La vida a bordo de un pesquero de Burela sigue igual en alta mar
24 abr 2020 . Actualizado a las 12:15 h.«Coidádevos e comede peixe», recomienda Nayib Jiménez, patrón de costa del espadero Virxen da Blanca, con base en Burela, en A Mariña lucense. Desde alta mar incide en el mensaje unánime de miles de tripulantes de barcos gallegos que faenan por caladeros de casi todo el planeta. A bordo la vida sigue igual, al ritmo de las rutinas de la pesca, de mareas que en muchos casos obligan a los tripulantes a reenganchar. Complicado relevarlos, por las restricciones mundiales de movimiento a causa de la pandemia, asumen el sobreesfuerzo de prolongar más de lo previsto su trabajo y la lejanía de sus seres queridos.
Habituados al confinamiento en centros de trabajo flotantes que también son su hogar, los marineros saben por experiencia que tras el temporal llega la calma, o viceversa. «Esta marea logo pasará», anima Nayib Jiménez desde los caladeros donde faena el Virxen da Blanca, en la extensa franja marítima que va desde las Azores al sur de Terranova, en el Atlántico Norte. La Organización de Productores Pesqueros de Lugo (OPP-07) difunde en un vídeo imágenes que no suelen trascender, el día a día de una tripulación que como otras muchas sigue al pie del cañón para que no falte pescado en esta crisis del covid-19.