La parroquia de Grixalba, en Sobrado, alberga un zoológico de animales domésticos al que acuden escolares de toda Galicia
08 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El monitor lanza una nueva pregunta al grupo de escolares. Aparentemente es muy sencilla, pero tiene truco.
-¿Cántas cabras hai aquí?
-Dúas.
-Fallastes, só hai unha, o outro é un macho ou algo que non se pode dicir.
Marcos Pampín lleva tres años trabajando en este zoológico de Sobrado dos Monxes. Su trabajo no puede considerarse peligroso. Aquí no hay leones, ni tigres, ni elefantes. En esta parroquia de Grixalba solo se exhiben animales domésticos. En una mañana lluviosa ha recalado un autocar cargado con 37 estudiantes del colegio Ponte de Xuvia, de Narón. Marcos comienza a derrumbar leyendas urbanas de animales rurales. «O porco é o animal máis limpo que temos na granxa», dice mientras los niños observan a tres grandes ejemplares. Comienzan las preguntas:
-¿Los vais a matar?
-Se digo que si daríache pena.
-Sí.
-Pois entón non, non os imos matar.
Además de las explicaciones de Marcos, los jóvenes también disponen de carteles bilingües explicativos. El del avestruz avisa: «Temos peor carácter que as galiñas e protexémonos co pico». Así, los niños toman distancia cuando toca hablar de este animal. Posteriormente, hacen fila india para dar de comer a la cabra y al macho.
Tras enternecerse con los conejos, los estudiantes descubren una extraña gallina negra que, en lugar de plumas, tiene pelo. «Así son as galiñas no Xapón». Los niños van avanzando por un establo de esmerada limpieza. Alcanzan el lugar donde descansa la vaca Paca , de 700 kilos y, según Marcos, «con moi mala uva». Su mal carácter tiene una explicación racional: «É unha vaca rubia galega que da menos leite que outras razas e botárona ao monte, onde se tivo que defender de moitos perigos».
La visita al zoológico de animales domésticos (bien señalizado desde la carretera de Teixeiro a Sobrado), concluye ante Romero y Castaña , un caballo y una yegua a los que los infantes se colocan en fila para dar de comer «con la palma bien abierta». Tras un breve descanso, Marcos recibe a la mitad del grupo de Narón para repetir las explicaciones.
Fábrica de queso
Los que abandonan el zoológico irán, mientras tanto, a la fábrica de queso. Porque el establo no es un ente aislado. Forma parte de un complejo turístico-didáctico que incluye un albergue y realiza numerosas actividades en lo más profundo de la provincia coruñesa. Dirigido por la joven Belén Espiñeira, la Casa do Queixo organiza la Semana de la Naturaleza, la Semana Agrícola, la del Bienestar o la de la Historia. Los urbanitas pueden descubrir la rutas del queso, del pan o de la aldea.
Llega el fin de la jornada. Los escolares se recogen para subir al autocar que los devolverá a Narón. Algunos se entretienen con las ocas. Y descubren la última lección del día: las ocas tienen tan mal carácter como el avestruz.
