El refugio de Bértoa, víctima del olvido

AGRICULTURA

FOTOGRAFÍAS: JOSÉ MANUEL CASAL

Reportaje | El patrimonio abandonado El área recreativa carballesa que gestiona la Consellería de Medio Ambiente a orillas del Anllóns está completamente destrozada e invadida por la basura

06 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

En su época de máximo esplendor, el refugio de pescadores de Bértoa era el punto de encuentro de numerosas familias de Carballo y de los alrededores. Como sucedió en el casco urbano de Carballo con el Bosque do Añón -que se pretende recuperar ahora con el paseo que está en fase de construcción-, las comidas campestres, las fotos de boda y las reuniones de grupos de amigos fueron desapareciendo del paraje hasta dejarlo reducido a lo que es hoy: un espacio natural invadido por la maleza y la basura, con barbacoas inservibles y una construcción desvalijada y repleta de pintadas. Está claro que -a pesar de que carece de cualquier tipo de señalización y su acceso pasa inadvertido para quien no lo conozca- alguien la sigue utilizando, aunque no con los objetivos con los que esa área recreativa fue construida a orillas del río Anllóns hace más de cuarenta años. El refugio de Bértoa pertenece a la Consellería de Medio Ambiente. En 1997, cuando este departamento todavía era un servicio integrado en la desaparecida Consellería de Agricultura, se presentó un proyecto para acondicionar las instalaciones con el objetivo de hacerlas más compatibles con el entorno, en especial en lo que respecta a la antigua vivienda del guardarríos. Sin embargo, en estos nueve años no sólo no se ha acometido ninguna mejora en el espacio, sino que el deterioro que sufre es cada vez más preocupante. Si el verano pasado ya aparecían destrozadas las instalaciones, la situación, ayer mismo, era todavía peor. En la zona de las barbacoas ya no queda ni el menor resto de las parrillas, la maleza crece de forma descontrolada, la basura -sobre todo latas de bebidas y bolsas de comida- prolifera y la casa no sólo está repleta de pintadas, sino absolutamente desvalijada por dentro y por fuera.