Herbón o el poder del pimiento

Uxía López Rodríguez
UXÍA LÓPEZ PADRÓN

AGRICULTURA

REPORTAJE GRÁFICO: ÁLVARO BALLESTEROS

Miles de personas asistieron a la fiesta dedicada a la exaltación del producto más famoso de la aldea padronesa Herbón mostró ayer a Padrón y a toda Galicia que ostenta el poder del «mundo pementeiro». La aldea padronesa reivindicó en la celebración de la Festa do Pemento -van 23 ediciones- la historia, la gastronomía, los monumentos y la cultura locales, de modo que los miles de asistentes se maravillaron con la unidad de un pueblo humilde y trabajador que vive de su tierra y del esfuerzo diario de cultivarla. Asistir es más que degustar pimientos: implica identificarse con una gente que, pese al duro trabajo de la campaña de recolección, sabe hacer un paréntesis para ofrecer al mundo lo mejor de sus huertas. De todo corazón.

04 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Herbón rompió ayer la rutina diaria de la recolección de pimientos para celebrar con toda Galicia la bonanza de una nueva cosecha. Para ello, 36 pequeños tractores salieron en procesión desde la aldea hasta la villa padronesa, engalanados de tal manera que dejaban ver el trabajo previo de muchos meses. Todos hacían referencia a la vida de la aldea y, especialmente, a los pimientos. Incluso los tiraron al público como si fuesen caramelos. La procesión motorizada representaba, así, toda una exposición de los productos de las tierras de Herbón, además de sus monumentos, la iglesia de Santa María, la espiga, la herramienta de labranza, un invernadero e incluso la llegada a la aldea de los pimientos procedentes de América. Colorida y bulliciosa, la procesión sacó a los padroneses a los balcones. Antes de regresar a Herbón, los productores hicieron un alto ante el monumento a la pementeira ubicado en las Lágrimas para depositar un ramo de flores y rendir homenaje a toda una figura.