UU.AA. denunciará a todas las bodegas que pretendan pagar la uva por debajo de los costes de producción
AGRICULTURA
El sindicato recuerda a los viticultores que deben tener los contratos firmados y registrados un mes antes de que empiece la vendimia y reclama a la Xunta que ponga en marcha un observatorio que permita saber cuánto cuesta producir en cada denominación gallega
25 jul 2025 . Actualizado a las 13:27 h.Según los cálculos realizados por los responsables de Unións Agrarias, en aproximadamente un mes Galicia estará preparándose para una nueva vendimia. Y, antes de que esto suceda, la organización agraria quiere cerciorarse de que los viticultores conocen toda la protección que les da la normativa actual. Por eso, el responsable de agricultura de la formación, Carlos Basalo, recordó ayer que estos profesionales deben contar con contratos firmados y registrados, en los que se incluya el precio que van a percibir por la uva, antes de entregar esta en bodega. La organización de agraria considera que no existen motivos que justifiquen actualmente una bajada del precio de la uva en Galicia y anuncia que denunciará a todas aquellas bodegas que intenten pagar por debajo de los costes de producción.
Basalo quiso dejar clara la importancia que el sector vitícola tiene en Galicia, sobre todo a la hora de fijar población en el medio rural. «O ano pasado vendimiáronse 74 millónes de quilos de uva, cos que se elaboraron preto de 47 millóns de litros de viño», explicó. Además, en Galicia hay más de 10.000 viticultores que cuidan de 9.000 hectáreas de terreno y 400 bodegas, que generan un volumen de negocio que supera los 400 millones de euros. «Para a economía de moitas comarcas, é o único sector que existe», añadió. Las previsiones de este año hablan de que Galicia recogerá una cosecha muy similar a la del pasado año.
Unións Agrarias se muestra preocupada, en primer lugar, por lo que está sucediendo en la Ribeira Sacra, pues la situación de los vinos tintos a nivel mundial no ha variado y sigue habiendo problemas de comercialización. «O ano pasado, máis de 300 viticultores non entregaron uva nesta denominación. Se este ano iso se repeite, vai supoñer o abandono deses viñedos», afirmó Basalo. También recordó a los viticultores que deben tener un contrato firmado y registrado antes de entregar su uva a las bodegas.
Otra de las cuestiones que inquieta a esta organización es el precio que las bodegas ofertan por la uva. Sostiene que, en O Ribeiro, «estase a falar de que pagarán a Palomino a 30 céntimos, o que non da para pagar os custes de producción», explicó Basalo. Al mismo tiempo, temen que las bodegas tengan la tentación de ofrecer precios a la baja en otras denominaciones de origen. «En Rías Baixas e no Ribeiro hai a tentación de usar os aranceis de Trump para xogar cos prezos á baixa», argumentó Félix Porto, vicesecretario general del sindicato. Y añadió que, en estos momentos, todavía no está claro si se subirán o no esas tasas comerciales.
Porto tiene muy claro que, actualmente, «non existe ningún motivo en ningunha denominación galega para que haxa unha baixada de prezos». Y que ni siquiera los aranceles, en el caso de que los haya, deberían afectar al precio que el viticultor percibirá por su cosecha. Primero, porque estos solo afectan a una denominación en concreto: Rías Baixas, que es la que más vende en Estados Unidos. Y, en segundo lugar, porque existen mercados alternativos que las bodegas pueden encontrar para sus vinos.
Estudio de costes de producción
Ante esta situación, Unións Agraria reclama a la Consellería do Medio Rural que realice un estudio de cuánto cuesta producir un kilo de uva en cada denominación gallega. Porque Galicia cuenta con unas particularidades muy especiales, marcadas por el minifundio y la vendimia a mano, que hacen que esos costes sean muy superiores a los de otras comunidades autónomas. «Castela e León saca ese estudo de custes todo os anos e é importante que a consellería tamén o publique», añade Basalo. Porque eso serviría de referencia a los viticultores, como precio mínimo que deberían percibir por su uva. «As comeptencias son da Xunta e é ela quen ten que poñer en marcha o mecanismo do observatorio de prezos», añadió Porto.
A pesar de no contar con esta entidad, Unións Agrarias está dispuesta a llevar ante la Agencia de Control e Información Alimentaria (AICA) los contratos de empresas que quieran pagar la uva por debajo de los costes de producción. «Lles pedimos ás adegas que cumplan coa lei e que non xoguen cos viticultores porque imos denunciar a todas as adegas con ofertas por debaixo dos custes de produción», reiteró Basalo.
Por último, la formación volvió a reclamar que se liguen las ayudas que Medio Rural concede a las bodegas a que estas compren la uva a los viticultores y se la paguen en tiempo y forma. Según los datos del sindicato, más de la mitad de las subvenciones concedidas para la reestructuración de viñedos fueron para 50 bodegas gallegas. «Non ten sentido que lle demos cartos ás adegas para plantar e que agora digan que non lle van coller a uva aos viticultores», denunció Basalo. Esta es una vieja reivindicación de Unións Agrarias, que lleva años reclamando que en las subvenciones que reciben las empresas del sector se incluya una cláusula que premie a aquellas que adquieren uva en tiempo y forma a los viticultores gallegos.
