Poderosas y abandonadas fortalezas

Benigno Lázare

AGRICULTURA

Cinco torres medievales de la zona centro de la provincia permanecen en el olvido y en la mayoría de los casos sin posibilidad de ser visitadas por el público

12 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Ni las cuidan ni las comparten. En esa situación están varias fortalezas medievales de la zona centro de la provincia. Uno de los casos más sangrantes es el del castillo de Pambre, en el municipio de Palas de Rei, que en estos momentos tiene incoado un expediente por la Consellería de Cultura debido a la negativa del propietario a abrirlo al público de acuerdo con lo establecido por la ley para los Bienes de Interés Cultural.

Por diferentes motivos, las fortalezas que actualmente están abandonadas, en diferente grado, y que no se pueden visitar de forma regular o que resultan inaccesibles para cualquier ciudadano son, además del mencionado castillo de Palas, el de Doiras, en Cervantes; la torre de Castroverde; la de Doncos, en As Nogais, y la fortaleza de A Mota, en Guntín. En algún caso el principal problema radica en la oposición del propietario; en otros está relacionado con la propiedad, que está muy fragmentada y dispersa o incluso que no está claro a quién pertenece; hay otro más en el que la limitación de acceso viene dada por llevar mucho tiempo funcionando como una casa particular más de labranza. Pero también está el lado positivo de una fortaleza que va a ser restaurada precisamente para dedicarla a un fin comunitario.

En esta última situación está Doiras, ahora propiedad de la Fundación Xosé Soto de Fión, de O Saviñao, que espera tener restaurada su sede a mediados del próximo año y a partir de ahí iniciar la de este castillo. Si fructifican algunas gestiones, podría convertirse en un centro de interpretación o en la sede de algún servicio público.