Crónica | Siega tradicional en Meixente Los vecinos de esta parroquia sarriana segaron el centeno e hicieron los medeiros. Dentro de tres semanas cerrarán el ciclo productivo con la malla popular
21 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El pasado mes de octubre los vecinos de Meixente sembraron centeno en una finca de monte en mano común y ayer por la tarde celebraron la siega en la que recogieron los frutos que meses antes habían sembrado. La realidad es que la finca presentaba un excelente aspecto. El trabajo realizado para arar el terreno llevado a cabo por las vacas Morita y Novela bajo la batuta de Manuel Valiña, así como la labor de siembra que hicieron los vecinos encabezados por su pedáneo, Suso López, dio sus frutos y la cosecha, en una primera valoración se puede decir que fue buena. Existía temor por el fuerte viento que hacía la jornada de la siembra, pero cada grano cayó en su sitio justo. Los cálculos que hicieron los que se pueden denominar como el comité de sabios, personas mayores que asistieron al proceso que tantas veces llevaron a cabo en su juventud, calculaban que podrán recogerse alrededor de 20 fanegas -entre 2.000 y 3.000 kilos- de harina para elaborar un pan como los que se consumían antaño. El tiempo parece que quiso sumarse a la fiesta y si días antes hizo un calor infernal, ayer la temperatura era relativamente agradable para hacer la dura labor de la siega. A media tarde alrededor de unos cincuenta vecinos, todo ellos equipados con sus correspondientes fouciños, estaban ya esperando el pistoletazo de salida para comenzar su trabajo y recoger el fruto que con tanta ilusión sembraron hace aproximadamente nueve meses. La satisfacción en sus caras se mezclaba con el sudor del duro trabajo pero todos demostraron que no se les olvidó doblar el espinazo y segar el pan con maestría. También mostraron una gran destreza formando primero los feixes o mollos que poco a poco fueron confeccionando los grandes medeiros de centeno que dejaron a la finca con un paisaje que hace muchos años que no se contemplaba en las fincas de Galicia. Los medeiros esperarán unos días en la finca hasta que llegue el momento de la malla. Algunos recordaban la ilusión con la que cada día contemplaban como crecía la cosecha y ninguno olvidaba cuando hace unas semanas el fuego hizo acto de aparición en unas fincas próximas al lugar y llegaron a temer por la posibilidad de que ardiera el fruto de su trabajo que habían cuidado con tanto mimo. La gran novedad que introdujeron los vecinos de Meixente este año es que completaron todo el ciclo productivo. En otras ocasiones habían llevado a cabo la malla o la siega por separado, pero en esta ocasión comenzaron con la siembra, continuaron con la siega y el 13 de agosto volverán a hacer la malla. Ese día una vez finalizada la dura faena se reunirán para celebrar una monumental comida en la que seguro que recordarán cuando hace muchos años toda la parroquia se reunía para hacer las labores agrícolas más pesadas.
