Crónica | El ascenso de Eduardo Lastra El veterano alcalde de Taramundi dirigirá el Instituto de Desarrollo Rural
01 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hubo un tiempo en que parte de la zona más occidental del Principado, la que forman Taramundi y Los Oscos, era vista casi como Las Hurdes de Asturias. No es una exageración sino una impresión comentada ayer por alguien que conoce bien la zona y que ha asistido en las últimas décadas a un avance que parece incuestionable. Esos comentarios corresponden a Eduardo Lastra, que accedió a la alcaldía de Taramundi en 1979 y que ayer fue nombrado director del Instituto de Desarrollo Rural: es un nuevo organismo, dependiente de la Consejería de Medio Rural y Pesca y encargado de las competencias hasta ahora pertenecientes a la Dirección General de Montes. Lastra recuerda que sus primeros tiempos en política municipal no se caracterizaban por la abundancia de servicios o de infraestructuras: «No había luz, ni caminos, y no se pensaba más que en una agricultura de subsistencia», dijo. La llegada de los programas comunitarios a la comarca de Oscos-Eo, dos planes Leader y un Leader Plus, fue un estímulo que convirtió la zona más remota de Asturias en una especie de nuevo Eldorado: los forasteros no son conquistadores sino turistas, y la riqueza no está en imaginarias minas de oro sino en la tranquilidad y en la belleza del paisaje. Lastra, que toma posesión de su nuevo cargo el lunes, sostiene que los planes comunitarios Leader Plus y Proder deben de servir para consolidar industrias transformadoras de los recursos agrícolas y para conservar y promover la riqueza cultural y etnográfica. Su nuevo cargo también tendrá un apartado vinculado con el sector forestal, lo que, en principio, obliga a moverse en esa difusa frontera en la que limitan las cuestiones ambientales y las económicas. Lastra, a tenor de las declaraciones efectuadas ayer a esta Redacción, no quiere líos fronterizos: «Tiene que haber sitio para todo», explicó. Taramundi ya intentó esa coexistencia con un plan forestal que está pendiente de entrar en vigor, sin entrar en conflicto con las directrices autonómicas. «Es un experiencia válida, pero hay que hacerla de manera consensuada», opina. Celia Prieto, teniente de alcalde, será su sucesora.
